Una plaza huerta para el Barrio Cildañez

El proyecto, desarrollado por la comunidad, contempla un espacio para la salud, la educación y el cuidado del ambiente, en el terreno donde se ubicaba el CeSAC 14 hasta su incendio.

A fines de 2024, los vecinos de Cildañez celebraron el primer paso concreto para su plaza huerta: se colocó el primer alambrado para delimitar la zona donde se realizará. Se trata de una fracción de la parcela que ocupaba el Centro de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC) N°14 -en Saravia y Casco, Parque Avellaneda, Comuna 9- hasta agosto de 2018, cuando un terrible incendio dejó el lugar en ruinas.

Desde el trágico accidente, la Mesa de Salud del barrio, integrada por los trabajadores, vecinos y organizaciones sociales y políticas, comenzaron un largo camino. El primer paso fue la lucha por la reapertura del establecimiento, mientras trabajaban en containers que no tenían las condiciones necesarias para atender ni ser atendidos.

El establecimiento volvió a abrir sus puertas, en un terreno lindero, en noviembre de 2019, cuatro meses después de lo prometido por el Gobierno de la Ciudad. Pero incluso en ese nuevo edificio, los profesionales no daban abasto: no son suficientes para atender la demanda del barrio y el inmueble les queda chico.

De ese modo, inició el reclamo por un Centro Médico de Especialidades Ambulatorias (CEMAR), que iba a realizarse en el espacio que quedó libre luego del siniestro.

Pero las obras -llevadas a cabo por la misma empresa que hizo el CeSAC- fueron abandonadas desde antes de la pandemia y nunca se retomaron.

Cuando los integrantes de la Mesa notaron que el proyecto del CEMAR no tenía futuro buscaron otros usos para ese baldío, que en este estado de descuido podía ser un foco de formación de mosquitos, en una de las zonas más afectadas por el dengue en la Ciudad.

Inicialmente, la idea era hacer un sector de recreación y descanso en la cara derecha del edificio, en una parcela pequeña sobre la calle Zaravia. Pero no pudieron saber si era un lugar público o pertenecía a uno de los inmuebles que había realizado el Instituto de la Vivienda de la Ciudad hace varios años.

Al mismo tiempo, notaron que la obra del CEMAR no avanzaba. “Cuando nos enteramos que la empresa constructora no iba a continuarla y que el Gobierno no tenía en plan volver a contratar otra, comenzamos a pensar alternativas, teniendo en cuenta qué necesidades había Vimos que faltaba un espacio público, y ya con la idea que teníamos anteriormente de la plaza huerta, empezamos a diseñar un proyecto en conjunto”, le comentó uno de los trabajadores del CeSAC 14 -quien pidió resguardar su identidad- a AVISPADOS.

Y agregó: “La primera propuesta fue avanzar con un recinto más reducido de lo que ocupaba el CeSAC antes, que es casi media manzana, para hacer la huerta. Y que en el futuro se pueda ir ampliando para tener también una plaza con juegos y un sitio de guardado y eventualmente de reunión, para hacer actividades ahí. Pero primero queríamos cercarlo para que esté protegido. Eso llevó mucho tiempo porque era necesario que lo apruebe el gobierno y el Ministerio de Salud”.

Para el 30 de noviembre del año pasado tenían planeado un festival para pedir que se avanzara, pero tuvieron la buena noticia de la colocación del alambrado, por lo que una jornada de reclamo se convirtió en una celebración, de la que fueron parte muchos actores de la zona. Además de la Mesa de Salud, estuvieron presentes  agrupaciones, como Cuenca en red, la Orquesta Flor de Retama, los Pichones, la Escuela 8 y los comuneros, entre otros.

Este mes tendrán una reunión para conformar un grupo de trabajo con autoridades del Ejecutivo porteño para confirmar la habilitación del terreno y que es seguro para su utilización.

“Todo eso va a requerir mucho trabajo en conjunto para ver cómo se cuida, cómo se protege, como se van a dar las distintas tareas y todo eso. Para el lugar hay un montón de iniciativas. La de la huerta es la primera pero también se piensa que pueda ser un sitio de memoria, una especie de museo viviente donde se cuente la historia del barrio; un espacio más de paseo, recreación, descanso, pensando en que esa puede ser una primeras plazas dentro de Cildañez; y proyectando a futuro, que pueda ampliarse el centro de salud, para poder tener más consultorios y un área para hacer actividades comunitarias”, manifestó.

Al tiempo que concluyó: “Esto sigue en construcción pero la idea es que pueda usarlo la comunidad, las escuelas, quienes hacen tareas de alfabetización, que puedan tener un sector techado donde nos encontremos”.

Todos los interesados están invitados a sumarse a la Mesa de Salud para planificar un proyecto para todo el predio y definir cómo gestionarlo participativamente.