Será hoy, desde las 18:30, y tiene el objetivo de mantener vigente su memoria y la de todas las víctimas de violencia de género, y el rechazo a la posible concesión de salidas transitorias de su asesino.
El 10 de febrero de 2010, en Mataderos, el ex baterista de Callejeros Eduardo Vázquez prendió fuego a su pareja, Wanda Taddei, quien falleció 11 días después. El caso fue uno de los grandes impulsores de la aparición de la figura del femicidio en el Código Penal argentino. Más de 15 años después, la lucha por justicia continúa y, en ese marco, hoy se descubrirá un mural en recuerdo.
La cita será a las 18:30 en la intersección de la Avenida Directorio y Araujo. En esa esquina fue emplazada la pintura. Más precisamente en una de las paredes del complejo deportivo La Esquina, propiedad de Jorge Elger, presidente del Centro de Comerciantes de Avenida Alberdi y adyacencias, una de las entidades promotoras del evento.
La actividad fue convocada por los padres de Wanda, Beatriz y Jorge, con el apoyo de agrupaciones barriales, políticas y sociales. Para realizarlo, se realizaron diversos encuentros participativos abiertos a todos los interesados. El último fue el lunes pasado.
“Necesitamos una concurrencia importante, en estos momentos que existe un crecimiento de los femicidios y la posible libertad transitoria de su asesino”, expresaron al respecto.
En esa línea, Jorge Taddei, de 84 años, manifestó: “Tratamos de cubrir el dolor con la lucha, para que en el futuro deje de haber casos como el de mi hija. Lamentablemente hoy estamos viendo que desde las altas esferas oficiales se está tirando por la borda el tema de la violencia hacia la mujer”.
Vázquez cumple una condena a prisión perpetua -35 años-, luego de que en 2013 la Cámara Federal de Casación Penal modificara la sentencia a homicidio agravado por el vínculo. Pero hace poco, solicitó ingresar al periodo de prueba, una instancia que forma parte del régimen progresivo previsto en la Ley 24.660 de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad.
Esta norma contempla, entre otras cosas, la aplicación de métodos de autogobierno y puede incluir la posibilidad de salidas transitorias del establecimiento penitenciario de manera gradual, con ciertas condiciones, tales como haber cumplido el tiempo mínimo de detención -la mitad de la condena o quince años en casos de prisión perpetua-, no registrar causas pendientes y mantener conducta y concepto ejemplares.
