Facundo Masuero sufrió una conmoción cerebral luego de recibir el impacto de un elemento explosivo arrojado desde la tribuna local, en el partido contra San Martín de San Juan.
Un episodio de violencia volvió a nublar la jornada del fútbol del ascenso este fin de semana cuando, durante el encuentro entre San Martín de San Juan y Nueva Chicago en Concepción, el arquero del plantel de Mataderos resultó herido por un proyectil que le explotó cerca. El partido debió ser suspendido.
El equipo sanjuanino ganaba por 1 a 0 en el Hilario Sánchez con un gol de Sebastián Jaurena. Había terminado el primer tiempo y los planteles se disponían a abandonar el campo de juego para dirigirse a los vestuarios. En ese momento, Facundo Masuero, portero del CANCH, se agachó a recoger sus elementos personales cuando le cayó al lado un objetivo de estruendo, proveniente de la tribuna local.
El arquero quedó aturdido en el césped unos minutos mientras era asistido por los médicos. A su alrededor se congregaron los jugadores de ambos equipos y la terna arbitral.
Finalmente, debió ser retirado en ambulancia y trasladado al Hospital Rawson para una evaluación médica y el encuentro debió ser interrumpido, entre los insultos de los hinchas que estaban por encima en el marcador.
Según los primeros informes difundidos tras el episodio, el guardameta sufrió una conmoción cerebral producto de la explosión. Entre los síntomas detectados se registraron zumbidos persistentes en el oído izquierdo, alteraciones visuales del mismo lado y fuertes cefaleas, compatibles con un cuadro de traumatismo provocado por la detonación cercana.
Afortunadamente, la tomografía cerebral practicada horas después no evidenció daños neurológicos ni complicaciones estructurales.
Ahora será el Tribunal de Disciplina de la AFA el encargado de resolver qué ocurrirá con el partido y cuáles serán las consecuencias del hecho que empañó la fecha.
