El paso bajo nivel “Carlos Bianchi”

Un socio de Vélez presentó un proyecto para denominar a una calle de Liniers con el nombre del ídolo velezano.

El Club Atlético Vélez Sarsfield recibió la iniciativa de un socio para denominar Carlos Bianchi -exjugador, técnico multicampeón y uno de sus máximos ídolos- al paso bajo nivel que se está construyendo sobre la calle Irigoyen, al costado del polideportivo, justo al límite entre Liniers y Villa Luro.

El autor es Sebastián Medoni, quien envió una carta la semana pasada al presidente Fabián Barlenga y a la Comisión Directiva para solicitar que realicen las gestiones correspondientes ante las autoridades de las Comunas 9 y 10 que correspondan para la concreción del proyecto.

Pero eso no es todo, el socio también propuso que la construcción sea intervenida artísticamente con los colores del Fortín y que incluya aerógrafos con figuras de la institución, además del Virrey, como Victorio Spinetto, Ricardo Gareca, José Luis Féliz Chilavert, Omar Asad. Christian Bassedas y José Óscar Flores, entre otros.

Para realizar ese trabajo ya se postuló otro asociado, el artista Martín Olgiati

La obra del paso nivel está en marcha en este momento y se estima que estará finalizada el año próximo. 

Se extenderá desde César Díaz hasta la Avenida Rivadavia y tiene el fin de que el tránsito vehicular de Irigoyen pase por debajo de las vías del Ferrocarril Sarmiento, para ponerle fin a la barrera, y así mejorar la fluidez en la circulación y conectar el norte y el sur del barrio.

Ese cruce es el camino obligado para muchos automovilistas que asisten al estadio José Amalfitani los días de partido, y para infinidad de socios que concurren diariamente al polideportivo y al resto de las instalaciones.

Carlos Bianchi comenzó su carrera en el club de barrio Ciclón de Jonte, desde donde llegaron varias figuras que luego pasaron a Vélez. Debutó en CAVS en 1967, con 18 años, y fue parte del equipo que logró consagrarse campeón nacional en 1968, en el primer título profesional de la V azulada.

Luego se fue a Francia, donde también tuvo una gran carrera, para luego volver a la institución de Liniers, donde se retiró en 1984. En total disputó 324 partidos y es el máximo anotador histórico del Fortín con 206 tantos.

Su legado continuó como entrenador, puesto en el que ganó tres títulos de la liga local (Clausura 1993 y 1996, y Apertura 1995) y tres internacionales (Copa Libertadores 1994, Copa Intercontinental 1994 y Copa Interamericana 1996).