Rechazaron el pedido de libertad para el “Gordo Bubu”

El acusado de incendiar a dos indigentes en la intersección de la Avenida Juan Bautista Alberdi y General Paz continuará con arresto domiciliario.

La Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Penal Contravencional y de Faltas confirmó el arresto domiciliario de Damián Calabró, alias el Gordo Bubu, y rechazó el recurso de apelación presentado por la defensa.

La prisión preventiva fue dispuesta en junio en el marco de la causa en la que es juzgado por el delito de homicidio calificado en grado de tentativa, tentativa de lesiones graves o incendio doloso consumado agravado por el riesgo de muerte, cuando intentó quemar a dos indigentes que dormían bajo un puente de la Avenida Juan B. Alberdi y General Paz (Mataderos, Comuna 9), en abril pasado.

La defensa argumentó que desde hace un mes que Damián Calabró se encuentra cumpliendo arresto domiciliario y que entendían que ya habían desaparecido los riesgos

procesales ya que “desde que se inició el proceso no se ha verificado ninguna acción por parte del Sr. C. que pueda vislumbrar que podría entorpecerlo, sino por el contrario, colaboró con la investigación”.

Para dar cuenta de ello manifestaron que hizo entrega del vehículo, aportó los datos de la persona que participó en el hecho, brindó la clave para desbloquear los teléfonos al momento de hacer las pericias y no se contactó con ninguna de las presuntas víctimas ni con los testigos.

Otro de los argumentos utilizados fue que la tobillera que tiene el acusado no es una barrera física para impedir la fuga sino un medio de control, por lo que si hubiese querido fugarse, hubiera podido hacerlo cortando la pulsera.

También manifestaron que su defendido tiene dos hijas menores de edad, que están siendo perjudicadas con esta situación ya que él es el sostén económico de su familia. Por ello, en forma subsidiaria, requirieron que se sustituya la medida por una menos gravosa y sugirieron que sea sometido a la obligación de presentarse al tribunal o a una comisaría, que puede ser la nº 42, con la regularidad que el Juez entienda.

Sin embargo, los magistrados hicieron hincapié en la presencia de riesgo de entorpecimiento del proceso y al peligro de fuga, que “aún subsiste, basado en la magnitud de la pena que podría imponerse en el caso de recaer condena, como así también en el comportamiento del imputado previo y posterior al hecho”.

En consecuencia, concluyeron “se ha decidido la morigeración de la prisión preventiva y, si bien el imputado debe permanecer en arresto, puede hacerlo dentro de su casa y en compañía de su entorno de modo que los fines del proceso se encuentran asegurados a través de una medida que resulta proporcionada con el fin de evitar la concreción de riesgos procesales y que no implica, además, un cercenamiento de la libertad tan grande como el que constituye el encarcelamiento cautelar en un establecimiento carcelario”.

Leave a Reply

Your email address will not be published.