La mitad de los niños del país son pobres

Los datos del INDEC sobre el primer semestre del 2019 muestran una suba del índice de pobreza de 8,1 puntos porcentuales, en comparación con el mismo período del año pasado.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, el 35% de la población no cubre la canasta básica. Además, el índice de indigencia llegó al 8%, es decir que hay más de 16 millones de pobres en el país, de los cuales 3,4 millones están en una situación de indigencia.

El 25% de los hogares están debajo de la línea de pobreza, mientras que el 6% se encuentra en la indigencia. Las cifras muestran el pico más alto de los últimos 17 años, a pesar de que no tienen en cuenta la megadevaluación post PASO, que –se estima- aumentará los números considerablemente.

La medición con el método de la “línea de pobreza” consiste en establecer, a partir de los ingresos de los hogares, si éstos tienen capacidad de satisfacer –por medio de la compra de bienes y servicios– un conjunto de necesidades alimentarias y no alimentarias consideradas esenciales.

Por su parte, el concepto de “línea de indigencia” procura establecer si los hogares cuentan con ingresos suficientes como para cubrir una canasta de alimentos capaz de satisfacer un umbral mínimo de necesidades energéticas y proteicas.

El pico de pobreza se encuentra en niños y niñas de hasta los 14 años, de los cuales el 53% es pobre. La indigencia en este cohorte alcanza al 13%.

En la franja de 15 a 29 años, la pobreza alcanza al 42% de las personas y la indigencia, al 9%. Entre los 60 y los 64 años, la pobreza afecta al 30% de las personas y al 10% entre las personas de 65 o más años.

Según las estadísticas del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la canasta básica de bienes y servicios para un hogar de dos adultos y dos menores era de $12 mil en mayo de 2016. El mes pasado, ese valor se ubicó en $33 mil, lo cual implica una suba del 165% en tres años. En el caso de la canasta de indigencia, el valor pasó de $6 mil pesos por mes a $16 mil, un crecimiento del 164 %.

Mientras tanto, el salario mínimo pasó de $6 mil a $12.500, un incremento del 106% (60 puntos por debajo de la inflación), y la jubilación pasó de $5 mil a $11 mil, es decir que aumentó un 132% (30 puntos por debajo de la inflación).

Hasta julio de este año, la brecha entre la canasta básica y el salario mínimo para las familias pobres es del 39% (alrededor de $12 mil), y la diferencia para las indigentes es del 37% ( $4500).

Los resultados del informe ya habían sido adelantados por el presidente Mauricio Macri el día lunes, durante un acto de campaña en la Provincia de Buenos Aires.

“En unas horas, el INDEC va a dar a conocer el último índice de pobreza que, lamentablemente, va a reflejar la difícil situación por la que atravesamos”, reconoció el mandatario.

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