Denunciaron por abuso a un cura de la parroquia San José de Liniers

El caso salió a la luz cuando la familia de la víctima, de 18 años, hizo la denuncia ante el juzgado N° 63 y la fiscalía N° 1. Los compañeros realizaron manifestaciones en la puerta del establecimiento.

El acusado es el sacerdote Nelson Pérez Jerez, quien habría abusado de un jóven delante de sus compañeros. Según cuentan los presentes, el cura se encontraba en estado de ebriedad y decía cosas incoherentes. En la causa también aparecen el capellán Arull, Eladio Adorno (quien estaba a cargo de la parroquia) y la catequista Viviana Opioso, como “encubridores”.

Contra Pérez Jerez pesaban ya denuncias por “supuesto abuso sexual e irregularidades en actas de defunción de menores” en Chile. Desde allí fue que su congregación lo trasladó a Argentina, donde llegó a la Parroquia Tránsito de San José (Avenida Emilio Castro 6351, Comuna 9), a la que le pertenece el instituto con el mismo nombre.

La Iglesia cuenta con un grupo misionero que está compuesto, en gran parte, por alumnos y egresados de la institución. AVISPADOS habló con Micaela, quien estuvo presente cuando todo sucedió. La ex alumna manifestó que ese sábado 13 de julio, los sacerdotes les habían prestado la cocina de la casa parroquial para realizar empanadas, con el objetivo de venderlas y así juntar plata para la misión de este año.

Cerca de las 12 de la noche Pérez Jerez bajó a la cocina en estado de ebriedad y comenzó a hacer comentarios fuera de lugar y “ser cariñoso de más” con los jóvenes, “hasta que en un momento le tocó la cola reiteradas veces a Tiago, quien hizo la denuncia”, expresó Micaela.

Sin embargo, según contó la alumna, antes de hacer la denuncia Tiago -quien luego de hablar con sus compañeros notó que varios se habían sentido incomodados por el actuar del sacerdote- recurrió a la catequista. Opioso le pidió que no dijera nada, “para no generar un clima incómodo en la misión” que sería unos días después.

“Tras eso, él fue a pedirle ayuda a Arull, el otro sacerdote, que le dijo que como era sábado a la noche y la casa le pertenecía (a Pérez Jerez), podía hacer lo que quería. Además, él estuvo presente un tiempo observando el estado en el que estaba Nelson y sólo se reía de la situación diciendo que el sacerdote era así”, denunció la jóven.

El testimonio de Micaela para AVISPADOS:

Por otro lado, el cura Eladio Adorno, encargado de la administración general de la parroquia, intentó convencer a Tiago y su familia de que no radicaran la denuncia y le propuso tener una reunión con Nelson Pérez Jerez para que se disculpara, explicó Micaela.

Los padres del adolescente realizaron la denuncia, que quedó radicada en el juzgado N° 63. La investigación quedó a cargo de Estela Andrades, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Nº1.

Por eso, el miércoles, tras la denuncia, llegó a la comisaría 9º una orden que prohíbe el acercamiento entre el sacerdote y el alumno y excluye a Pérez Jérez de la parroquia y el colegio. Sin embargo, cuando se le fue a informar la medida, el cura ya había sido trasladado.

“Una ex profesora nos contó que, en una reunión de maestros, los directivos les explicaron que el padre Nelson está en un hogar de ancianos en Pergamino, y que sacaron a todos los curas del colegio pero no se sabe a donde mandaron a los otros dos. La catequista reconoció que sabía todo y que decidió callar. Todavía no se sabe que va a pasar con ella pero los padres pidieron que no se den clases de catequesis por el momento”, manifestó Micaela.

Compañeros y familiares de los jóvenes del grupo misionero se sumaron a los alumnos del Instituto San José en manifestaciones en la puerta del colegio para que los sacerdotes no queden impunes, y que no tengan contacto con ningún chico.

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