Se busca reducir al mínimo posible el contacto personal y la aglomeración de gente, y reforzar los cuidados de higiene en la Ciudad. Conocé cuáles serán las medidas a partir del 1 de julio.
Debido a la creciente cantidad de casos positivos de coronavirus, la Ciudad tomó nuevas iniciativas en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio. En esta etapa, la estrategia del Gobierno porteño se basará en reducir el contacto (porque está demostrado que el contagio se da en el contacto personal), reforzar los cuidados de higiene y avanzar en la intensificación del plan DetecTAR, que es la detección temprana de personas enfermas, testeo inteligente y cuarentena.
Varias de las actividades que habían sido flexibilizadas volverán hacia atrás, en principio desde el 1 hasta el 17 de julio, e incluirán al transporte público, la actividad comercial y la actividad física.
Uno de los principales objetivos del GCBA, en conjunto con Nación, es reducir la movilidad y el uso del transporte público en el Área Metropolitana. Es por esto que a partir de lunes, sólo podrán utilizar el transporte los trabajadores esenciales. Para ello, el Gobierno nacional está instrumentando un sistema de control a través de la tarjeta SUBE para garantizar que sólo viajen quienes tienen permitido hacerlo.
El sistema de bicicletas Ecobici se encuentra disponible para brindar más opciones de traslado a los trabajadores esenciales y los colectivos y subtes continúan funcionando con sus frecuencias habituales. Además, los servicios de trenes que se encuentran dentro de la Ciudad de Buenos Aires se brindan mediante un esquema especial, priorizando las estaciones con mayor afluencia de usuarios.
Es obligatorio el uso de tapabocas en los distintos medios de movilidad; los pasajeros deben viajar sentados y respetar las medidas de distanciamiento social. En los taxis, se recomienda subir siempre en los asientos de atrás; los que se trasladan en colectivo, deben ascender por la puerta del medio, y de ser posible, dejando asientos de por medio con otros pasajeros.
La decisión se dió ya que hace dos semanas se detectó un aumento en el uso del transporte público que preocupó. A partir del refuerzo de los controles, su uso en los últimos días bajó. Pero aún con las restricciones, 885.000 personas ingresan por día a trabajar a la Ciudad.
Por otro lado, a partir del miércoles, sólo podrán funcionar aquellos comercios esenciales que son los que estaban habilitados en el primer decreto del aislamiento social, preventivo y obligatorio del 20 de marzo; y también los bancos.
Continúan las modalidades de delivery y de retiro de comida en los locales gastronómicos para aliviar el impacto en algunos comercios.
También se restringirá nuevamente la actividad física al aire libre en la Ciudad. Lo que no tendrá vuelta atrás por el momento es la salida de los fin de semana para los menos de 16, quienes podrán pasear acompañados con un adulto.
