Vecinos se organizan contra las canchas de pádel del Polideportivo Santojanni

Luego de una primera asamblea el fin de semana pasado, convocan a una nueva reunión en contra de la privatización de un sector del establecimiento de Liniers.

Una gran cantidad de personas se encontraron, el sábado pasado, en la intersección de Acassuso y Murguiondo, con un objetivo: pensar qué pasos seguir para mostrar el rechazo a la construcción -ya en marcha- de canchas de pádel en el Polideportivo Santojanni, lugar en el que se realizan todo el año actividades gratuitas para grandes y chicos, y donde el lunes 5 de enero comenzará la Colonia de Verano. Con ese fin, volverán a congregarse este sábado.

Los vecinos supieron la noticia cuando los trabajos ya habían comenzado. El lunes 22 de diciembre notaron que había operarios y un camión cementero en el espacio ubicado sobre la calle Patrón 6222, en el barrio de Liniers (Comuna 9).

En ese momento, gente que vive en los alrededores y comuneros de Unión por la Patria se acercaron a solicitar más información. Allí se enteraron de que se estaban levantando cinco canchas de pádel y vestuarios, a partir de un permiso de uso otorgado por cinco años por la Dirección General de Concesiones de la Ciudad. 

La adjudicación para las obras fue dada a la empresa TRIXMA SRL, de Vicente Lopez, y si bien desde el Gobierno porteño aseguran que “no es una privatización”, que habrá clases gratuitas y que podrá ser utilizada por niños y niñas que asistan a la colonia el año que viene, podrán ser alquiladas de manera particular e incluso se harán torneos.

La comunidad que utiliza el espacio rápidamente se manifestó en contra ya que, según sostienen, esto llevará a una pérdida de acceso para la gente del barrio y que implicará un impacto negativo a nivel ambiental, ya que incluye el talado de árboles y el levantamiento del césped que había en el lugar.

Asimismo, apuntaron a que en el área no hay carteles que detallen la autorización del proceso, quiénes son sus responsables ni ningún detalle informativo. A eso se suma que la medida fue tomada sin consultar a la Junta Comunal 9 ni al Consejo Consultivo, el órgano creado para impulsar y canalizar la participación ciudadana local.

Defender lo que es del barrio

En el encuentro del fin de semana pasado, los presentes acordaron exigir la paralización inmediata de los trabajos y una consulta vinculante con la comunidad, recordando que la Carta Orgánica porteña obliga a la transparencia en proyectos de esta materia.

Estuvieron presentes los comuneros Lorena Crespo, Juan José Chaves y Alberto Espiño.

“Durante la jornada pusimos en común el diagnóstico de situación y las acciones a llevar a cabo propuestas por la gente. El Polideportivo Santojanni debe ser para el uso de la comunidad y vamos a luchar para que así siga siendo”, expresó Crespo en sus redes sociales.

Y agregó: “El GCBA intenta llevar adelante esta privatización especulando con las distracciones propias de fin de año, sumado a la ola de calor. Sin embargo, no han logrado desmovilizar a los vecinos, que se autoconvocaron y comprometieron con la causa. El bien común no se negocia. Al barrio lo defendemos entre todos”.

Para continuar abordando la problemática, convocaron a otra reunión, a realizarse el próximo sábado 3 de diciembre, desde las 11, en Acassuso y Murguiondo; y crearon una cuenta de Instagram, donde se describen como un “grupo de vecinos en alerta ante la explotación privada ilegal de las instalaciones del Polideportivo Santojanni”.

Allí también hicieron una publicación donde enfatizaron en que en el sitio donado por Francisco Santojanni en 1929, “el Gobierno de la Ciudad otorgó un permiso para construir un complejo comercial de cinco canchas de pádel en 1650 m2”.

También citaron su testamento, donde explicita que la tierra deberá ser destinada a un parque público.

“El Ejecutivo porteño no puede desconocer la obligación fijada en el testamento. El terreno debía destinarse a uso público y comunitario, no a un negocio particular. Si esa obligación se incumple, el derecho sobre la tierra puede quedar sin efecto (Código Civil y Comercial de la Nación, art. 354 y 356)”, destacaron.

Y concluyeron: “Lo que nació público, debe seguir siéndolo. Defendamos lo que es del barrio”.