El colectivo conformado para luchar contra la construcción de torres en el barrio acercó a las autoridades reclamos en materia de ruidos molestos, seguridad y orden público.
El Colectivo Barrio Naón es una agrupación de vecinos de Mataderos que se organizó para luchar contra la creciente construcción de torres en la zona. Esta última semana volvieron a organizarse para reclamar por la creciente inseguridad y descontrol nocturno.
Participaron, el jueves pasado, de la reunión de seguridad diagramada por la Comuna 9, encabezada por el presidente comunal Maximiliano Mosquera, junto a la funcionaria del Ministerio de Seguridad Celina Gutiérrez y el comisario Ariel Pereyra.
Allí presentaron un petitorio con 230 firmas, solicitando medidas urgentes y un plan de acción frente al incremento de entradas, robos y arrebatos, picadas ilegales, ruidos molestos, consumo de alcohol en el espacio público y descontrol nocturno.
Según aseguran, la situación no es nueva y, lamentablemente, “ya se volvió una tradición, especialmente con la llegada del calor” y que empeora los fines de semana.
“Como venimos haciendo desde hace tiempo, este colectivo volvió a estar presente, llevando propuestas concretas y reclamos sostenidos. Seguimos insistiendo, y lo vamos a seguir haciendo, vamos a seguir exigiendo lo que nos corresponde”, expresaron a través de redes sociales.
A la vez que agregaron: “La solución no puede ser aislada. Este problema requiere una intervención coordinada entre Seguridad, Tránsito, la Comuna, la Policía y los distintos organismos del Gobierno de la Ciudad. Cuando cada área actúa por separado, no se soluciona. La seguridad se construye con decisión política, coordinación y presencia real en el territorio. Barrio Naón no pide privilegios, sino vivir tranquilos y seguros”.
En las notas elevadas a las autoridades demandan mayor presencia policial, refuerzo de patrullaje, consigna policial en la Plaza Onésimo Leguizamon (conocida como Guaminí), funcionamiento adecuado y “utilización real” de las cámaras y domos de seguridad, operativos de tránsito y controles de alcoholemia.
También solicitan que haya trabajo coordinado con la Jefatura Comunal, los comuneros y el consejo consultivo para el seguimiento de las medidas, colocación de retenes de seguridad y que se presenten autoridades de la Agencia de Protección Ambiental (APRA) para que corroboren el nivel de ruido e implementen “políticas de salud ambiental para el entorno sonoro”.
“Como bien sabe, en los alrededores de la PLaza Onésimo Leguizamón, la Rómulo Zabala (La Monito) y la Plazoleta Alfredo Palacios se registran destrezas y exhibición de autos y motos (con riesgo para terceros), reuniones con venta y consumo de alcohol, música en alto volumen fuera de los límites permitidos, vandalismo y descontrol generalizado, provocando tráfico nocturno constante en las arterias vecinas a los espacios verdes, lo que perturba no solo la convivencia, sino el derecho al descanso, así como representan un riesgo grave para vecinos y transeúntes”, sostienen en la misiva entregada al Comisario Ariel Pereyra.
Y agregan: “Ante esta situación y siendo la Policía de la Ciudad garante de la seguridad vial y general, demandamos un plan de acción de duración no menor a 365 días, que se extienda en su práctica aun con cambios de la cúpula de la Comisaría, que apunte a la pacificación del barrio”.
