Una de las principales denuncias es el levantamiento de edificios en los alrededores del predio de Vialidad Nacional, es una zona caracterizada por su tranquilidad y sus casas bajas.
Volvieron a encenderse las alarmas para los residentes del barrio Naón ante una rezonificación que modificó las alturas permitidas en el área. Los vecinos que ya habían podido impedir la construcción de torres en el predio de Vialidad Nacional en 2017, volvieron a juntarse para pensar acciones conjuntas para evitarlo.
Naón, dentro de Mataderos, en la Comuna 9, se caracteriza por ser una zona de casas bajas. Quienes viven allí se oponen desde hace años a los intentos del oficialismo porteño de desarrollar proyectos inmobiliarios de altitud.
Sostienen que la infraestructura del lugar no está preparada para absorber ese crecimiento desmedido y que esas edificaciones afectarán el funcionamiento de los servicios, generarán una pérdida de espacios verdes, un aumento del tránsito y del ruido. También aseguran que perjudicarán la fisionomía y la identidad barrial, que nunca fueron consultados al respecto, que dichos permisos solo favorecen intereses privados y que promueve la expulsión de los habitantes históricos de ese sector.
Por ello se movilizaron, una vez más: “Estuvimos juntando firmas para presentar un pedido en la Legislatura de la Ciudad para impedir que se realicen inmuebles de esa magnitud, porque aún sigue el predio de Vialidad con 45 metros permitidos”, le contó Claudia Ferreyra, una de las vecinas, a AVISPADOS.
También explicó que hubo un primer cambio con el nuevo Código Urbanístico. A eso se le sumó una rezonificación, a través de la cual se modificaron las latitudes de Ercilla y Saladillo, las calles que rodean el terreno de la entidad nacional.
“En diciembre del año pasado se bajaron a nueve metros, entiendo que con la idea de comprar esas casas a dos mangos y después poder subirla de nuevo, porque hacen absolutamente lo que quieren”, expresó.
Y agregó: “La verdad es que estamos indignados, no queremos bajo ningún punto de vista que se hagan esos edificios en el barrio. Ahora estamos unidos, hablando con los comuneros y la gente que nos acompaña en esta lucha, coordinando para volver a reunirnos, juntar firmas y pelearlo en el Parlamento”.
Primeras acciones
Una de las actividades que están desarrollando es la difusión en redes sociales. En su página de Facebook, publicaron: “Se aprobó el levantamiento de torres en una zona residencial donde solo se permiten hasta tres pisos, a través de una rezonificación a medida, pensada para beneficiar a intereses privados, no a quienes vivimos acá”.
A la vez que denunciaron: “Esta decisión arbitraria y alejada del interés común impacta de forma negativa en el ambiente, en la infraestructura y en la calidad de vida de la gente. No estamos en contra del progreso, pero sí de los negocios que avanzan sin diálogo ni respeto por el entorno y las personas. Decimos basta. Queremos un desarrollo urbano sostenible, participativo y justo”.
Varios frentistas están pegando carteles con la inscripción “No a las torres” en las puertas de sus casas, comercios e instituciones.
Precedente
Esta no es la primera vez que los vecinos deben organizarse para frenar estas construcciones. Ya en 2017, gracias a la lucha colectiva, habían logrado que la Legislatura de la Ciudad excluyera de un proyecto de rezonificación al terreno de General Paz y Ercilla -aunque sí ingresaron otros de Palermo, Villa Urquiza, Retiro y Saavedra-.
El resultado fue conseguido gracias a reuniones informativas en plazas, la participación en la audiencia pública y el contacto con diputados que se solidarizaron con su reclamo.
“Fue una alegría teñida por tristeza, porque logramos que se sacara Mataderos, pero quedaron los demás”, manifestó en ese entonces Claudia Ferreyra.
Además, advirtió: “Vamos a seguir molestando hasta que nos dejen tranquilos y hagan lo que corresponde”. Casi 10 años después, están cumpliendo su promesa.
