En la jornada que se realizó de manera virtual participaron vecinos, comerciantes e integrantes de la Junta Comunal 9. Mientras algunos se mostraron a favor de la innovación, otros manifestaron que la obra no es útil y no resuelve la problemáticas de la zona.
El lunes 7 de noviembre se desarrolló la audiencia pública para debatir sobre el impacto ambiental de los trabajos del Metrobús Etapa 1 Alberdi-Directorio. En un extenso debate muchos ciudadanos expusieron su visión sobre los efectos que podría tener en las zonas afectadas. Tanto los comerciantes como los comuneros por el Frente de Todos se manifestaron en contra del proyecto.
El encuentro comenzó con la exposición de Clara Sanguinetti, directora general de Diseño e Implementación, quien explicó que la iniciativa incluye el tramo desde San Pedrito hasta Escalada mano única. Circulará en sentido a la Avenida General Paz por Juan B. Alberdi y en sentido al centro por la Avenida Bruix y luego por Directorio.
El estacionamiento en las cuadras donde se emplacen las estaciones no estará permitido de 7 a 21 y en las cuadras sin paradas habrá un espacio de operación de carga y descarga para locales frentistas.
La funcionaria también comentó que los objetivos son mejorar la accesibilidad y la comodidad de los pasajeros, reducir los tiempos de viaje, organizar el tránsito a través de carriles exclusivos para transporte público, y en cuanto a lo ambiental, mejorar la calidad del aire y reducir los gases de efecto invernadero.
Quienes se posicionaron a favor de la obra sostuvieron los mismo objetivos, mientras que otros mencionaron sus experiencias positivas con otros metrobuses porteños.
En contra
Sin embargo, algunos participantes rechazaron la idea. Uno de ellos fue el miembro de la Junta Comunal 9 Favio Pirone, quien expresó que “hay preocupación en los vecinos por cómo pueda desarrollarse” y principalmente por cómo afecta a la actividad económica ya que, según sostuvo, sus efectos serían negativos porque alejaría a la gente que camina por las veredas de los locales, para pasar a estar en medio de la calle.
“No comprendo los beneficios. Tengo la sensación de que el Gobierno de la Ciudad se empecina con un proyecto porque le fue bien en un lugar pero no en todos lados es útil. El tránsito y el tiempo de viaje no se van a resolver, puede agregar cinco minutos como mucho, pero el inconveniente central de la zona está en otro lugar”, aseguró.
La comunera Lorena Crespo agregó que no tuvieron la posibilidad de evaluar la idea en términos institucionales de acuerdo a lo que marca la Ley de Comunas 1777 y que le sorprende la iniciativa porque “quienes viven en Mataderos y Parque Avellaneda no sienten que haya problemas con el tráfico en cuanto a tiempo”.
Por otro lado planteó que la construcción atraparía al Parque Avellaneda entre la traza y la Autopista Perito Moreno, generando contratiempos a nivel ambiental.
“Solicito que se traten estas inquietudes de manera institucional con la comunidad en forma previa a cualquier tipo de acciones. Debiera haber sido en una instancia anterior, que es lo que nosotros entendemos por participación ciudadana y vecinal, pero creo que estamos a tiempo de escuchar a quienes tan preocupados están”, apuntó.
Juan José Chaves, otro integrante de la Junta por el Frente de Todos, afirmó que no estaban enterados del proyecto y que debería habérseles brindado esa información, a la vez que enfatizó en que no puede ser beneficiosa ambientalmente una obra que implica quitar 13 árboles de la zona de Avenida Directorio y que la solución para la carga y descarga que se propone no es aplicable al contexto de la zona, porque deberían poder usarla proveedores y clientes.
“Tenemos en la comuna un montón de problemas pero el de la circulación es uno de los últimos. También nos preocupa que no se haya presentado esto ante el Consejo Consultivo. Creo que se aportaría mucho si se le diera participación realmente a los vecinos del barrio. Se sorprenderían”, concluyó.
Precisamente, Jorge Pombar, uno de los integrantes de esta entidad establecida por la Ley 1777, estuvo presente y destacó el mismo punto: “Si el GCBA quiere conocer las necesidades reales de cada barrio, yo les pediría que consulten a los consejos y a las Juntas Comunales. Un metrobus en esta zona es innecesario porque no hay caos de tránsito y porque va a producir un enorme perjuicio económico a los vendedores”, ratificó.
Entre sus fundamentos, aseveró que en la Avenida Juan B. Alberdi pasan pocas líneas de colectivo y que a ninguna hora hay embotellamiento. Además, reafirmó las dificultades que podría traer para los negocios de la zona y añadió que también va a afectar en el estacionamiento porque aquellos autos que antes se aparcaban sobre la arteria, pasarán a hacerlo en los laterales.
El efecto en los negocios
Cuando les tocó hacer uso de la palabra, los comerciantes presentes rechazaron completamente la construcción. Como lo hizo David Tirel, quien tiene un local sobre Alberdi y que acusó a algunos de los expositores que hablaron a favor de la iniciativa de utilizar un discurso político y no conocer la idiosincrasia del barrio y sus necesidades.
“Un metrobús nos va a perjudicar como lo hizo en otros lados. Lo único que ocasionó en los barrios de negocios fue bajar las ventas en un 50%. Y este proyecto, que apareció de la nada y lo descubrimos de casualidad, suena más a una obra política que la respuesta a una problemática”, subrayó.
Finalmente, el presidente del Centro Comercial Alberdi Jorge Elger señaló: “No escapa a nadie que los locales de la zona no queremos este carril por innecesario y porque complica nuestra fuente de trabajo. Y estoy manifestando las inquietudes de los establecimientos de Alberdi, desde General Paz hasta San Pedrito porque si bien parte de ese tramo no es del centro comercial, muchos de ellos se han acercado a nosotros con esta misma intranquilidad”.
En este sentido, informó que el tráfico en esa traza es fluído y opinó que si realmente es cuestión de solucionar el tema del transporte “sería bueno recordar viejas propuestas de hace 15 años de hacer 10 km de subte por año, con lo que hoy tendríamos 150 km de subte que solucionaría la circulación de toda la ciudad”.
Asimismo, destacó, al igual que otros concurrentes, que no tuvo participación en la confección del diseño ni el Consejo Consultivo ni la Junta Comunal, que desconocía la situación.
“Nosotros hemos tenido reuniones con el presidente comunal, Maximiliano Mosquera Fantoni, cuando nos enteramos sobre el proyecto por diarios de tirada nacional, y él mismo desconocía la idea”, advirtió, mientras que aconsejó que ese dinero se podría destinar al equipamiento del Hospital Santojanni o a reformas edilicias de escuelas del área.
“El Centro Comercial Alberdi y los comerciantes que se han acercado a nosotros nos oponemos a la construcción del metrobús con estas características. Creo que se podría conversar de forma institucional y no a título individual, acá hay que ver una solución colectiva porque esto afecta a un conjunto”, concluyó.
