Home Comuna 9 Se aprobó en primera lectura la reposición del escudo de Mataderos

Se aprobó en primera lectura la reposición del escudo de Mataderos

Se aprobó en primera lectura la reposición del escudo de Mataderos

El emblema, creado por el artista plástico mataderense Norberto Ricco, fue retirado por reformas estructurales en 2019. Si el proyecto es ratificado en segunda lectura, volverá a colocarse una réplica.

La legislatura porteña aprobó en primera lectura la iniciativa de aceptar la donación realizada por los familiares de Norberto Ricco del escudo del barrio de Mataderos y emplazarlo en la intersección de la Avenida Juan Bautista Alberdi y Murguiondo, Comuna 9.

También plantea que se coloque una placa en el mismo sitio en homenaje al artista, en reconocimiento a su labor y contribución en la difusión y vigencia de la historia viva del barrio.

El proyecto debe pasar por una audiencia pública y luego llegará a una nueva instancia para ser votada en segunda lectura.

El escrito fue presentado por Juan Pablo Modarelli, en conjunto con Javier Andrade, Maia Daer, Claudio Fereño, Berenice Iañez, Victoria Montenegro, Claudia Neira, María Magdalena Tiesso, Laura Velasco y Franco Vitali.

“El presente proyecto de ley tiene por objetivo principal restituir el símbolo de identidad barrial, historia y arte popular, que le fuera sustraído a Mataderos”, expresa.

También cuenta la historia de la insignia, que comenzó en 1992, cuando la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, con intervención del Consejo de Participación Ciudadana, impulsó un concurso para crear el emblema barrial.

En esta convocatoria, presentaron sus bocetos tres artistas: Norberto Ricco, René Roldán y Amalia Lavira. Para la elección del ganador, se conformó especialmente un jurado que estuvo integrado por los artistas plásticos Orio Dal Porto, Daniel Otálora, Orlando Arena, Margarita Spera y Josefina Di Motta y por dos personalidades de la Municipalidad. De la deliberación, resultó seleccionado el dibujo de Ricco.

Norberto Ricco nació el 5 de noviembre de 1942. Durante su juventud, mientras trabajaba en la zapatería Devor, estudió dibujo con Geno Díaz y Demetrio Urruchua y, posteriormente, con Bernardo Di Vruno.

En los años ’70, participó de diversas muestras individuales y colectivas en salones nacionales y provinciales, tanto en dibujo como en pintura.

En los ’80 nació la tradicional Feria de Artesanías y Tradiciones Populares y se inauguró el Anfiteatro Alberdi. En ese contexto, Ricco junto a otros colegas fundó ADAM (Amigos del Arte de Mataderos).

En la década de los años 90 comienza su etapa de muralista. Sus obras pueden apreciarse en el Parque Alberdi, el interior de la ex Comisaría 42° (hoy Comisaría Comunal 9A) y el centro de salud N° 4 (ex hospital Sallaberry).

En esos años, crea el boceto que saldría seleccionado para ser el escudo oficial. Se trata de un campo dividido en cuatro carteles paralelos, en los que aparecen imágenes significativas que simbolizan hitos o elementos típicos del barrio.

En el cartel superior izquierdo, aparece el edificio Central del Mercado Nacional de Hacienda, en el superior derecho aparece reflejada una síntesis de la industria, otra de las características propias del área, con la imagen de un frigorífico o curtiembre.

En la parte inferior izquierda, se destacan las artes: la pintura, la música y las letras, que enriquecieron la cultura local; y a su derecha la figura del Resero, ligada a lo gauchesco y la industria, el campo y la ciudad. Todo está rodeado con filetes, el sol y los laureles.

Gracias a la ordenanza N° 45.966 firmada por el intendente Bower, y publicada en el Boletín N° 19.459, ese diseño fue emplazado en Alberdi y la calle Murguiondo en 1993. Sin embargo, en el año 2019, el escudo desapareció.

Desde entonces, Zulema García -esposa de Norberto- y sus hijos Sebastián, Patricio y Facundo Ricco, reclaman la aparición del emblema sustraído y su restitución. Pero las denuncias y las peticiones realizadas no han obtenido respuestas. 

Por eso, Sebastián, Patricio y Facundo trabajaron en una réplica, sin claudicar en la búsqueda de la obra original, con el objetivo de que no se pierda esta insignia identitaria.

“Esta Ley se propone reivindicar y hacer visible una parte constitutiva de la identidad de Mataderos. Nuestra Ciudad se caracteriza por su pluralidad y su riqueza cultural, en sus múltiples dimensiones. Cada expresión que surge de los barrios que la componen, conforman ese abanico diverso que hacen a nuestra historia y tradiciones y que nos interpelan como porteños y porteñas. Esa diversidad la podemos ver materializada en distintos objetos, lugares, obras y manifestaciones”, sostiene el proyecto.

Y agrega: “Sin dudas, símbolos como un escudo barrial, es una de esas expresiones. Es por ello que su restitución se trata no solamente de una reparación para los vecinos, sino una contribución a mantener viva la pluralidad que hace a la identidad de nuestra Ciudad. Como así también, reivindicar la memoria y la obra de nuestros artistas, que tanto han contribuido, y continúan haciéndolo, a nuestra riqueza y diversidad”.