Ante el crecimiento de casos, se habilitaron circuitos con protocolos específicos para no sobrecargar las guardias.
Desde la Red de Hospitales del Ministerio de Salud del Gobierno porteño se fortalecieron los centros de atención de pacientes febriles no respiratorios en 18 nosocomios públicos, en busca de mitigar el gran aumento de la demanda por casos de dengue, que hasta la semana pasada ya habían superado los 14 mil confirmados.
Estos circuitos cuentan con protocolos específicos y están dedicados íntegramente a atender pacientes con sospecha y positivos. De esta manera, la guardia puede continuar atendiendo sus patologías habituales y no se saturan.
En la Comuna 9 se puede asistir al Hospital Santojanni (Pilar 950). Los otros espacios con unidades son el Piñero (Avenida Varela 1301), Durand (Avenida Diaz Velez 5044), Rivadavia (General Las Heras General 2670), Ramos Mejía (General Urquiza 609), Fernández (Cerviño 3356), Pirovano (Monroe 3555), Enrique Tornú (Combatientes de Malvinas 3002) y T. Álvarez (Dr. Juan F.Aranguren 2701).
También el Cecilia Grierson (Av. Gral. Francisco Fernández de la Cruz 4402), Muñiz (Uspallata 2272), Argerich (Pi y Margall 750), Zubizarreta (Nueva York 3952), Vélez Sarsfield (Pedro Calderón de la Barca 1550), Rehabilitación Respiratoria María Ferrer (Dr. Enrique Finochietto 849), Penna (Av. Almafuerte 406).
Y los pediátricos son el Gutiérrez (Sánchez de Bustamante 1470) y Pedro de Elizalde (Manuel A. Montes de Oca 40).
El protocolo consta de cuatro pasos. Cuando el paciente llega al establecimiento se realiza una admisión, con el empadronamiento. Luego pasa a una sala de espera con médicos y enfermeros. Allí se lleva a cabo el examen clínico y, de requerirse, la hidratación local, para evitar cuadros de deshidratación.
Luego se hace una extracción de sangre para analizar los niveles de plaqueta y diagnosticar así el nivel de gravedad. Y dentro de las 48 horas se realiza una reevaluación de la persona.
Al respecto, el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, explicó: “Armamos circuitos independientes en todos los hospitales como estábamos con el Covid para quienes tienen síntoma febril. Se atiende de manera especial, buscamos que las guardias puedan seguir atendiendo de manera habitual”.
Además, en declaraciones radiales indicó que el 70% de los casos de dengue “son asintomáticos”, lo que sugiere que hay más contagiados de los que se conocen.
Y aclaró: “Lo más importante es detectar la gravedad. La enfermedad genera mucha fiebre y si no hay buena hidratación la situación puede empeorar, pero recién cuando la temperatura baja aparecen los otros síntomas que generan preocupación”, expresó.
Si se presentan indicios como fiebre, dolor de cabeza, muscular y articular, sarpullido, náuseas y vómitos, no hay que automedicarse, sino que hay que mantenerse hidratado y consultar al médico.
Una vez que el paciente fue diagnosticado con dengue, debe estar atento a señales como sangrado en encías, nariz; vómitos, heces u orina con sangre; dolor abdominal intenso y continuo; somnolencia; mareos o desmayos, o por el contrario fuerte inquietud e irritabilidad; y vómitos persistentes.
