Fue en un operativo de la Policía de la Ciudad en el que también se clausuraron locales de Flores, Balvanera y Nueva Pompeya.
La Policía de la Ciudad detuvo a un hombre y secuestró más de 120 teléfonos celulares y piezas ilegales en un procedimiento realizado en dos locales de una galería de Liniers. Ambos comercios fueron clausurados.
La actuación de dio en el marco de una serie de 16 inspecciones y allanamientos en cuatro barrios porteños, realizados por personal de la División Contravenciones y Faltas contra el Orden Público junto a representantes de la Agencia Gubernamental de Control (AGC), bajo la anuencia del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 12, a cargo del Dr. Ariel Lijo.
En total, seis personas fueron detenidas y se decomisaron más de 300 celulares presuntamente robados.
El primer operativo se efectuó en una galería de Rivadavia al 10600, en el barrio de Liniers, Comuna 9. El lugar violaba una clausura previa por matafuegos vencidos, falta de luces de emergencia y mampostería desprendida. Por eso se labró un acta contravencional y se reimplantaron las fajas de cierre.
En el establecimiento había tres locales abiertos de servicio técnico de celulares. En uno de ellos, el número 8, se encontraron 15 celulares de los que no se podía acreditar tenencia y 16 piezas ilegales.
Y en el recinto 10, se hallaron 23 dispositivos denunciados al Ente Nacional de Comunicaciones (CENACOM) por hurto o robo, tres teléfonos con los IMEI (un código que identifica al aparato de forma exclusiva a nivel mundial) adulterados, una tablet, 82 equipos sin poder acreditar su tenencia, 202 módulos, 69 carcasas y 139 baterías.
La AGC procedió a la clausura de ambos comercios por infracción a la Ley 6009, que regula la comercialización y reparación de teléfonos celulares, y el secuestro de todos los elementos.
Además, el Juzgado Nacional Criminal y Correccional Federal N° 12, Secretaría 23, a cargo de la Dra. Paola Kohen, dispuso detener al responsable del local 10 y secuestrar todos los elementos hallados en el procedimiento.
Otro de los operativos fue en Venancio Flores al 3200, en el barrio de Flores, donde se clausuraron tres locales comerciales. Uno de ellos tenía 10 teléfonos denunciados por hurto o robo, 57 equipos sin poder acreditar su tenencia, 5 módulos, 6 carcasas y 2 baterías.
Un hombre de nacionalidad peruana de 49 años, propietario del local, fue detenido y los agentes se llevaron la mercadería.
Algo parecido sucedió en Balvanera, en la Avenida Pueyrredón al 200, donde se incautaron 89 teléfonos celulares, 56 carcasas, 45 módulos, 61 baterías y 59 piezas y se localizó un DNI y 5 tarjetas de crédito, de las cuales se corroboró que el titular había sido víctima de un hurto el noviembre pasado y hubo movimientos extraños en sus cuentas bancarias.
El Juzgado ordenó el arresto de tres hombres peruanos de 37, 39 y 43 años, propietarios de los locales allanados, que fueron cerrados.
En Nueva Pompeya, los oficiales hallaron, en una galería de la Avenida Sáenz al 700, 42 teléfonos sin documentación y con impedimentos, 33 módulos, 116 baterías y cuatro notebooks del Plan Sarmiento. Se incautaron los artículos, se notificó a los responsables y se dispusieron las respectivas clausuras.
Finalmente, en una galería de avenida Corrientes al 2100, los efectivos inspeccionaron dos locales y detuvieron a un hombre de 49 años. En el primero, se confiscaron 12 carcasas, 32 módulos, 13 baterías; mientras que en el segundo se incautaron tres celulares denunciados por robo, 29 teléfonos sin documentación respaldatoria y 22 módulos.
