Chicago acusó a la ex dirigencia por el último embargo

Uno de los acreedores del Torito embargó a la institución. Desde el club mataderense sostienen que el pagaré fue librado con “malicia y alevosía” por los entonces presidente y secretario.

Mariano Saleh embargó al Club Atlético Nueva Chicago por un millón de pesos más la totalidad del ingreso de sponsorización de BPLAY en la camiseta y los casi $20 millones de la transferencia del Jugador Nicolás Ezequiel Giménez. Por eso el club no podrá cobrar cuotas sociales a través de tarjetas y los fondos quedan a disposición de la Justicia.

Esta acción despertó la interna en la institución de Mataderos. Desde la actual gestión acusaron a Saleh y al anterior dirigente Germán Kent, de provocar esta situación a propósito.

“Nueva Chicago informa que con motivo de un nuevo embargo trabado por la Justicia Nacional en lo Comercial a pedido del acreedor Mariano Edgardo Saleh, quien fuera titular de un pagaré librado con malicia y alevosía por los entonces Presidente y Secretario, la cuenta recaudadora del club a través de la cual se realiza el giro diario no podrá recibir pagos de parte de los socios, simpatizantes y proveedores”, expresó el Torito en un comunicado oficial.

Por eso, “en resguardo del activo líquido”, suspenderá el cobro de las cuotas a través de tarjetas de crédito y débito y el funcionamiento de la sede virtual.

Además, comunicaron que los fondos que estaban destinados al pago de sueldos y jornales de los empleados y los importes por contribuciones sociales, se encuentran embargados y puestos a disposición de la Justicia a favor de Saleh.

Los casi $20 millones correspondiente al jugador Nicolás Ezequiel Giménez están retenidos por otro Tribunal comercial, a pedido de “otro acreedor hostil de íntima relación con la anterior Comisión Directiva”, según informaron.

“Kent en distintas reuniones mantenidas durante noviembre con todo el arco político presente dejó en claro su postura respecto de la persecución judicial que iba a tener que soportar el club y esta CD mientras él no esté en gestión. Una vez más, Chicago es rehén del afán político de un ex presidente que se dice ser hincha pero que en la práctica es el principal enemigo de la institución”, sostuvo el comunicado.

Y agregó: “Nuestro juramento es con los socios y simpatizantes. Nada nos va a hacer torcer el rumbo y seguiremos desde nuestros cargos defendiendo el escudo por encima de todas las personas. Si así no lo hiciéramos, la República de Mataderos jamás nos lo perdonaría”.

La respuesta

El ex mandatario publicó un descargo en su cuenta de Facebook, en el que afirmó: “Cuando la culpa es siempre de otros, eso solo quiere decir que no se asume la propia responsabilidad e incompetencia”.

También aseguró que lo que se dijo en el escrito no es cierto.

“Todo monto ingresado en las arcas del Club cuando tuve el privilegio de presidir la institución se encuentra debidamente registrado, acreditado, documentado, y avalado por los balances presentados y aprobados en legal tiempo y forma. Esto puede ser verificado y corroborado por cualquier socio, simplemente apersonándose en Secretaría, solicitar tomar vista de los balances, documentación y los libros de actas. Aunque dudo que se les permita ejercer su derecho, ya que la Comisión actual oculta ingresos y no presenta balances”, apuntó.

Además, denunció que es falso que los capitales destinados al pago de sueldos se encuentran embargados por su parte, al igual que el hecho de que no hayan podido disponer del dinero de la transferencia de Nicolás Ezequiel Giménez.

“Cualquiera podría consultar a la actual CD el destino de los fondos percibidos, ya que, según ellos, los mismos se encuentran depositados en algún Juzgado Comercial”, reiteró.

Finalmente, aclaró que es amigo de Saleh, pero que el pagaré al que se hace referencia fue aprobado por toda la Comisión Directiva en ese momento.

Y anunció que instruyó a sus abogados a realizar las acciones judiciales que correspondan, “a fin de terminar con estas injurias y acoso por parte de la totalidad de miembros de la actual dirigencia, la cual pone en peligro la integridad física, económica y psicológica tanto propia como de mi grupo familiar”. 

“Jamás he ejercido persecución judicial, o he realizado actos con afán político, paño en el cual se desenvuelve perfectamente el actual presidente. Que el socio de Chicago no se olvide que éste es un año electoral en la institución, y actos como éstos ya no sorprenden por parte de los actuales representantes, quienes desde su vigente mandato no han hecho más que mancillar mi buen nombre y honor. Parecería que buscan proscribir a mi persona, quizás por temor a que decida presentarme nuevamente a los comicios”, concluyó.