“Representar a la Argentina es algo inigualable”

El deportista Luca Impagnatiello llevará los colores argentinos en los Juegos Panamericanos de Lima en la disciplina karate, y buscará la clasificación para Tokio 2020.

En esta charla, el deportista velezano realizó un repaso de sus comienzos en el deporte, contó cómo llegó a estos juegos que se disputarán a fines del mes de julio, los valores que brinda esta arte marcial y su vida personal fuera del Dojo. “Si me dicen que me ponga los guantes lo voy hacer porque es karate y me encanta”, destacó.

-¿A qué edad arrancaste a practicar karate?

-Arranqué a los 4 años en Vélez. Empecé más que nada porque hacía fútbol a esa edad y no era muy bueno y decidí hacer karate ya que me gustaban los cómics de acción, Dragon Ball Z, Power Rangers, etcétera. Junto a mis papas dijimos de hacer un deporte así y encontramos esta disciplina. Sabía que el club la tenía, además estaba en el colegio, y me terminé quedando ahí donde conocí a Cristian Chuchurru que es mi entrenador y también el del seleccionado argentino.

-¿Cómo te diste cuenta que el karate era tu deporte?

-Nunca practiqué otro. Básicamente, siempre me quedé ahí, me gustaba venir y sin darme cuenta el tiempo pasó y se convirtió en algo indispensable en mi vida. Es algo con lo que yo crecí y formé a nivel deportivo y persona, en un momento me di cuenta que estaba haciendo algo profesionalmente.

-De todos los torneos que participaste. ¿Cuál es el más significativo?

-Compito desde los 9 años. Pero recién a los 16 fui medallista panamericano juvenil en Guayaquil, la verdad que ese es uno de los que más sentimiento tiene. También está el que me dio la clasificación a Lima, vale oro para mí porque es la llave a lo que hoy en día vivo.

-El karate es un deporte olímpico. ¿Hay diferencia entre el panamericano de Guayaquil y este último que te dio el pasaje a Lima?

-La verdad, sí. Cambió todo, la forma de entender el karate, la popularidad y hasta la misma competencia porque los jueces son más rigurosos, el reglamento es más sofisticado, cambiaron el sistema de puntaje. Cuando un deporte es olímpico los cambios son extremadamente amplios, marca un antes y un después, nos permitieron avanzar a niveles insospechados como disciplina y deporte y generó un crecimiento masivo del karate.

-¿Tuviste alguna lesión de gravedad?

-No. Particularmente a los 13 años en un entrenamiento me lastimaron la nariz, que ya estaba lastimada por un accidente doméstico que tuve a los 7, y también un esguince en el quinto metatarsiano. Pero la peor fue en un torneo en Mendoza donde se me contracturó el isquiotibial, cuádriceps y aductor en la mitad de la competencia y terminé mi rutina como pude.

-Hablame un poco de la disciplina. ¿Cómo son las categorías?

-Comparado a otras artes marciales, usamos otra metodología. Primero está el Kata que es la parte de forma que puede ser individual o por equipos -esta última es la que hago junto a mis compañeros de equipo y por lo que clasificamos a Lima- y consiste en hacer el Kata de manera sincronizada al mismo tiempo, una vez que competís en las series finales tenés que hacer el Bunkai que es la demostración del Kata que hiciste antes. Después esta el Kumite que sería pelea o combate.

-¿Participás en ese método?

-Participé en Kumite hasta los 16 años pero me di cuenta de que mi talento estaba en el Kata, me gusta mucho más. Sin embargo si me dicen que me ponga los guantes que vas a pelear lo voy hacer porque es karate y me encanta hacerlo. Si me das a elegir me gusta más la metodología de entrenamiento del Kata que es buscar la perfección continuamente, tratar de buscar la técnica pura y perfecta.

-¿Cuáles son los valores que brinda el Karate?

-Se lo conoce como Dojo Kun, son los valores que tenemos que tener dentro y fuera del Dojo: intentar perfeccionar el carácter, ser correcto al impuntual, tratar de superarse, respetar a los demás y abstenerse a procederes violentos. El karateca debe crecer con estos cinco valores muy importantes porque nos ayudan no sólo en el Dojo sino en nuestra vida cotidiana.

-¿Cómo es tu vida fuera del Karate?

-Yo trabajo, estudio y entreno. Por suerte no afecta a mis horas de entrenamiento ya que mi prioridad es el Karate, pero el trabajo, que me genera un ingreso extra, y el estudio los llevo con la misma responsabilidad que el entrenamiento. Laburo en un local de juegos en el barrio de Liniers como vendedor y estoy cursando el CBC en la UBA para entrar a la carrera de kinesiología y fisiatría. Pero a futuro planeo dejar el trabajo para dedicarme al karate y la facultad.

-¿Qué sensaciones tenés de representar a la Argentina en un Juego Panamericano con vistas a Tokio 2020?

-Es algo inigualable, me agarré la cabeza y no podía creerlo. Veo a los deportistas más grandes del deporte argentino como Paula Pareto en la tele y digo voy a estar ahí. Es una sensación que se vive una sola vez y lo vas experimentando a lo largo del proceso de preparación porque es muy importante tener un enfoque conciso y seguro y no pensar en otra cosa, vas a enfrentarte a lo mejor de América.

 

 

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