Legisladores porteños presentaron un proyecto de declaración para que se frenen los trabajos, que comenzaron a pesar del rechazo de vecinos y comerciantes afectados.
Una iniciativa presentada por diputados de la Ciudad insta al Poder Ejecutivo a suspender la obra del Metrobús Alberdi-Directorio y que se lleven adelante las instancias de participación ciudadana necesarias para reevaluar la necesidad del proyecto atendiendo la opinión de quienes serán damnificados.
Los trabajos preparativos para hacer el carril que, en su etapa 1 contemplaría el tramo desde San Pedrito hasta Escalada mano única (en sentido a la Avenida General Paz por Juan B. Alberdi y al centro por la Avenida Bruix y luego por Directorio), comenzaron hace unas semanas.
El llamado a licitación fue el 29 de noviembre de 2022, la apertura de sobres tuvo lugar el 26 de diciembre de ese año y ya figura como preadjudicada.
El presupuesto estimado en ese documento es de $790 millones (ampliable en un 20% hasta $948 millones) y prevé una duración de seis meses.
Desde comienzos del año pasado, integrantes del Centro Comercial Alberdi vienen manifestándose en contra. Y ahora redoblaron los esfuerzos. A ellos se les sumaron más ciudadanos y vendedores de la Comuna 10, que también se verán afectados.
El proyecto de resolución presentado por Claudia Neira, junto a Maia Daer, Claudio Ferreño y Laura Velasco, sostiene que los vecinos calificaron la obra como innecesaria y asegura que no cuenta con el aval de aquellos que residen en la zona ni tampoco de la propia Junta Comunal 9.
“El Poder Ejecutivo ignora el reclamo de todos ellos y, sin la realización de instancia alguna para el debate, ya se encuentra personal de la contratista intentando comenzar con la misma”, afirma.
Y agrega: “Los comerciantes de la zona están completamente en contra. Entienden que no traerá ningún beneficio y que afectará su nivel de ventas ya que los clientes se verán imposibilitados de estacionar en la traza, y en consecuencia deberían despedir dos mil empleados según estimaciones de las asociaciones de estos barrios. En una arteria que solamente transitan cuatro líneas de colectivo, este proyecto podría arruinar la vida comercial de locales de más de 50 años”.
Además, menciona la dificultad que traería para la carga y descarga de mercadería en tramos de negocios de depósitos, galpones y mercadería pesada para construcción, entre otros; en una zona donde el tránsito ya es fluido de por sí.
Y denuncia que no se le dio ningún tipo de intervención ni a la Legislatura porteña ni al Consejo Consultivo de la Comuna 9, quienes emitieron un comunicado en rechazo. Tampoco hubo encuentros para considerar el proyecto con los ciudadanos.
“Incluso, la vecindad se enteró de la obra a partir de una publicación del jefe de Gabinete en la red social Twitter”, enfatiza.
Asimismo, advierte que la Junta Comunal 9 también emitió un escrito en donde se manifestaron en contra, firmado por cinco de los nueve comuneros, con dos votos a favor del oficialismo porteño y dos abstenciones.
“A partir de todo ello es que consideramos que esta iniciativa sería perjudicial para la Ciudad y en particular para los clientes, vecinos y comerciantes de estas avenidas. Sería conveniente que el Poder Ejecutivo escuche estos reclamos y reconsidere la suspensión de la obra”, concluye.
