Sostienen que los problemas se generan por el ascenso de las napas y que afecta a viviendas y locales. La semana pasada autoridades de la Defensoría del Pueblo y juntistas recorrieron el barrio y se comprometieron a colaborar para solucionarlo.
Liniers fue uno de los más afectados de la última gran tormenta que azotó al AMBA, el mes pasado. En ese entonces, cayeron 170 mm de agua. Vecinos y comerciantes, sin embargo, hace tiempo denuncian las inundaciones de la zona. En ese marco, el pasado jueves 29 de mayo, una integrante de la Defensoría del Pueblo porteña y juntistas de la Comuna 9 recorrieron el lugar para escuchar las demandas.
Fueron de la partida los comuneros Alberto Espiño y Lorena Crespo y la Directora General de Derechos de Acceso a la Ciudad de la Defensoría del Pueblo y legisladora porteña electa Bárbara Rossen.
“Conversamos sobre distintas problemáticas, sobre todo la situación de los sótanos anegados en locales como la funeraria Carbone e Hijos, la farmacia Muro y el hotel Bynon, debido a la crecida de las napas subterráneas”, explicó Espiño en sus redes sociales.
Y aseguró: “La organización y el trabajo conjunto es el camino para lograr respuestas concretas”.
También visitaron el Servicio Social del Santuario de San Cayetano, un lugar esencial en el barrio, tanto por su labor social como por su significado. Los referentes de la institución compartieron su preocupación respecto a cómo esto está afectando las actividades que desarrollan para ayudar a personas en situación de vulnerabilidad.
El sector más perjudicado es el polígono delimitado por la Avenida Juan B Justo, la colectora de General Paz, Rivadavia, Barragán y Álvarez Jonte, y la manzana de Rivadavia, Carhué, Ramón Falcón y Montiel. Allí corre -de manera subterránea- un canal aliviador del arroyo Maldonado, que sube cuando hay fuertes lluvias y llega a la superficie.
“Hace muchos años las napas subían de manera natural y Obras Sanitarias -hoy AySA- las bajaba sacando el agua para consumo hogareño, pero en un momento, cerca del año 2000, cuando la extracción del agua empezó a hacerse desde el Río de la Plata, arrancaron los problemas. Al subir las napas sin que nadie las detenga los sótanos de la zona se empezaron a inundar, y somos varios los que tenemos que luchar contra el agua, sin que nadie se haga cargo”, relató Ezequiel Ríos, titular de la funeraria Carbone, según contó Cosas de Barrio.
A pesar de los reiterados reclamos, nunca recibieron respuestas. Desde AySA les dicen que es un tema que debe resolver el Gobierno porteño y viceversa. “Al confrontar a los dos, nos dicen que la culpa es nuestra, cuando todo está aprobado y con planos, como corresponde”, apuntó Ríos.
Cuando comenzaron las obras del soterramiento del ferrocarril Sarmiento, la empresa concesionaria instaló bombas en distintos sectores, lo que fue un alivio -temporal- para los habitantes de los alrededores. Pero en marzo dejaron de funcionar y las complicaciones retornaron con mayor intensidad.
Por su parte, Rossen expresó: “Los sótanos de los vecinos de Liniers se inundan. Pierden mercadería, dinero y mucho tiempo intentando resolver individualmente una cuestión que debería atender el GCBA. Desde la Defensoría le daremos acompañamiento y seguimiento a esta situación”.
También se comprometió a solicitar informes al Gobierno porteño, a la vez que les sugirió que elevaran un petitorio para que las bombas del soterramiento vuelvan a funcionar o que instalen otras.
Eso hicieron: elaboraron una nota en la que solicitan una “solución urgente al problema de las anegaciones en viviendas y comercios”.
“Esto no sólo ocasiona pérdidas materiales, movimientos en los cimientos y deterioro de las construcciones, sino que representa un potencial foco de infecciones que afecta directamente la salud de quienes habitamos y trabajamos en la zona”, destacan.
Asimismo, exigen “a través del área que corresponda, la instalación urgente de un sistema de bombeo permanente o la reactivación del sistema previamente instalado”.
Y concluyen: “Esperamos que esta solicitud sea tenida en cuenta con la seriedad y urgencia que el tema requiere, y quedamos a disposición para avanzar conjuntamente hacia una solución concreta y duradera”.
