Viernes y sábado se realizarán actividades para festejar el aniversario del barrio de la Comuna Lisandro de la Torre.
El 14 de abril es el Día de Mataderos, correspondiente a su nacimiento hace 134 años. Para celebrar un nuevo cumpleaños, se llevarán a cabo diversas actividades para conocer más sobre la historia de la zona.
El próximo viernes se realizará un encuentro de escritores, de 17 a 18:30 en la Biblioteca Rodó, ubicada en Andalgalá 2051. La entrada es libre y gratuita.
Se podrá disfrutar de relatos, cuentos y poesías sobre el barrio y su historia. Las obras que se presentarán serán “La sangre que corre” de Myrtha Schalom, “Toros, toritos y torazos” de Gastón Raffo, “Poesía gauchesca” del cantor surero Alberto Iriart, “De madrinas y cencerros” de Atilio Fanelli, e “Infancia en Mataderos” de Claudio Zeiger.
El evento está organizado por la Asociación Civil Foro de la Memoria de Mataderos, la Biblioteca Popular José E. Rodó y el Grupo Folclórico Amigos del Alma- Prof. Patricia Pastura. Auspicia Frigorífico RIOSMA S.A.
El sábado a partir de las 18, se inaugurará la exposición fotográfica “Justo Suárez, el Torito de Mataderos” y una muestra artística con Nora Iniesta, Carlos Legname, Rubén Vismara, Gaspar Tomasello y Felipe Monteros, con la curaduría de la Museóloga Zulema Cañas.
El encuentro será en San Pedro 4949 y es organizado por la asociación en conjunto con la Galería Torres Barthe.
El 14 de abril de 1889 se colocó la piedra fundamental de los nuevos mataderos, que desplazaron a los tradicionales Corrales Viejos, ubicados en la zona de Parque de los Patricios.
Alrededor de esas nuevas instalaciones comenzó a formarse el barrio, que se conoció primero como “Nueva Chicago”, por su parecido a la ciudad norteamericana caracterizada por su industria de la carne.
Los mataderos se inauguraron el 21 de marzo de 1900, dedicados exclusivamente a la matanza de vacunos. En mayo de 1901 se inauguraron otras instalaciones que posibilitaron la matanza de ovinos y porcinos. El arroyo Cildáñez ganó por años un apodo: “el arroyo de la sangre”, pues hacia él derivaban los desperdicios de la industria carnicera.
En 1912 se habilitaron las primeras instalaciones del hospital Juan F. Salaberry. Y así fue creciendo la zona, que luego cambió su nombre por el actual.
