Cumpleaños de Mataderos

Diputados de la Ciudad presentaron un proyecto de declaración para conmemorar un nuevo aniversario del barrio de la Comuna 9.

Mataderos cumplió, ayer, 133 años de existencia. En ese contexto, legisladores elevaron una iniciativa para que el cuerpo exprese su beneplácito por el aniversario.

Los autores del escrito fueron Javier Andrade, Alejandro Amor, Lucía Cámpora, Maia Daer, Claudio Ferreño, Berenice Iañez, Claudia Neira y Franco Vitali.

Mataderos es uno de esos barrios donde las tradiciones se mantienen vigentes y sus habitantes saben que no hay presente sin pasado, y que los hombres y  mujeres para proyectarse hacia el porvenir deben conocer sus raíces, las enseñanzas de sus antepasados”, manifestaron en los fundamentos.

También contaron que la primera edificación data del 14 de abril de 1889, una casilla de madera propiedad de José Michelini. El tráfico hacia la zona comenzó cuando se inundó gran parte de los mataderos “Nuevos Corrales del Sur”, ubicados en lo que hoy es Parque Patricios, y se los trasladó a Avenida de los Corrales y Lisandro de la Torre en 1884.

Era una zona de campos que habían pertenecido a Bernardo Terrero y Joaquín Rivadavia. Se dividió el lugar, se realizó un rastrillaje, y luego se denominó al terreno “Camino a los Mataderos”, para cambiarlo en 1913 por el de Charles Tellier.

Publio Massini, rematador, puso en venta los lotes. A fines de 1889 ya había 22 manzanas vendidas. La zona fue denominada Nueva Chicago, por la ciudad norteamericana donde se localizaban modernas plantas industrializadoras de carne y transporte de la misma.

Se trazaron y empedraron las calles que daban a los portones de entrada de coches (Murguiondo y Directorio) a los mataderos y a partir del primero de mayo de 1901 se inauguraron definitivamente. El establecimiento fue conocido como “Administración del Matadero Público y Juzgado de Corrales”.

A principio de siglo, los animales venían a pie desde la provincia de Buenos Aires traídos por reseros, capataces o encargados de tropa. Ingresaban caminando por Avenida de los Corrales, para entonces una huella, pasando por delante del Mirador Salaberry.

La finalidad del mirador era observar el horizonte para prever el ataque de los malones- que nunca llegaron- y luego la finalidad sería, ver la hacienda que venía por el camino y que realizaba allí su última parada.

También recordaron al boxeador Justo A. Suárez, “El torito de mataderos”, la construcción del barrio Los Perales, realizada en la primera presidencia del Gral. J.D.Perón, la Toma del Frigorífico Lisandro de la Torre y las detenciones a los hinchas de Nueva Chicago que se sucedieron el 24 de octubre 1981, cuando comenzaron a cantar la marcha peronista durante un partido contra Defensores de Belgrano.

“Estas raíces con las que nació este barrio tan tradicional, y que se mantienen y fortalecen en la actualidad, siguen definiendo su condición y una fisonomía única en la Ciudad, atravesando épocas de esplendor y crisis que acompañaron la historia de nuestro país. Por todo lo mencionado, solicito el acompañamiento y sanción de la presente declaración”, concluyó el proyecto de declaración.