Así lo anunció el Gobierno porteño. El plan está destinado a 29.400 chicos de 442 establecimientos de gestión pública y privada de la Ciudad.
La resolución Nº 3958 estableció que a partir del próximo año se implementarán prácticas educativas en ámbitos laborales, obligatorias para todos los estudiantes del último año de secundaria. La medida fue anunciada durante una conferencia de prensa que brindó el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta acompañado por la ministra de Educación de la Ciudad Soledad Acuña.
La normativa las define como “Actividades de Aproximación al mundo del trabajo y de los estudios superiores” (ACAP) y se trata “aquellas experiencias pedagógicas concretas destinadas a acercar a los/las jóvenes al mundo laboral, cultural y de la formación superior, las cuales profundizan en el campo de conocimiento de la orientación”.
Tendrán una duración total de 120 horas de cátedra que se distribuirán a lo largo del año. Y según aseguraron desde el GCBA, tienen el objetivo de ayudar a que los alumnos desarrollen nuevas capacidades, estimulen su creatividad y su potencial de trabajar en equipo, para que se egresen con nuevas habilidades que les sean útiles para insertarse en el mercado laboral.
A diferencia de las pasantías, estas prácticas forman parte del diseño curricular de la Secundaria del Futuro y comenzarán el año próximo en coincidencia con la primera camada de alumnos de 5° año, desde su creación en 2018.
La Secundaria del Futuro es una profundización de la Nueva Escuela Secundaria (NES) y propone un modelo educativo que se adapte a las innovaciones tecnológicas y a los nuevos formatos de los procesos de aprendizaje y enseñanza. Su meta es motivar a los jóvenes y desafiarlos para que desarrollen habilidades y adquieran herramientas que los preparen mejor para el futuro. En la Ciudad ya son 91 Secundarias del Futuro y se alcanzarán al 100% para el 2023, según calculan desde el Ejecutivo porteño.
Los detalles
Las ACAP se desarrollarán en horario escolar y serán incluidas en el proceso de evaluación a cargo de los docentes. Está establecido que no serán remuneradas.
Los espacios indicados para desarrollar estas actividades serán contextos formativos, tanto profesionales como académicos por fuera del edificio escolar de forma presencial, aunque antes los estudiantes tendrán que pasar por un un taller o seminario introductorio.
Las organizaciones que participen con escolares de institutos públicos deberán formar parte del sistema de inscripción para entidades y personas humanas comprometidas con la enseñanza y cumplir con todos los requisitos establecidos. Los establecimientos privados, en tanto, deberán establecer los convenios correspondientes.
Los ámbitos de formación estarán divididos en cuatro categorías: sector productivo (público o privado), sector de gestión de políticas públicas, ámbito cultural/comunitario y ámbito de la educación superior/científico-académico.
La resolución ministerial establece que la elección de la actividad y de su ámbito será potestad de reparticiones del Ministerio, Supervisiones y/o Escuelas.
El plan contempla a 11.250 alumnos en 116 instituciones públicas y 18.150 en 326 establecimientos privados, un total de 29.400 estudiantes del último año en 442 colegios porteños.
Como excepción, no incluye a los 3 mil escolares de las 52 Escuelas Técnicas, que ya implementan Prácticas Profesionalizantes en 5° y 6° año.
