Hospital Santojanni

El viernes pasado un hombre le rompió la nariz de un golpe al jefe de la Unidad Febril de Urgencia de Liniers. Aunque levantaron el paro por este hecho, la Asociación de Médicos Municipales sigue denunciando la falta de personal y las condiciones laborales que tienen.

El 24 de diciembre, en la puerta de la Unidad Febril de Urgencia (UFU) del Hospital General de Agudos Donación F. Santojanni (Pilar 950, Liniers, Comuna 9) habían unas 400 personas esperando para testearse. Al mediodía, el jefe del área Oscar Swarman informó que ya no podían atender a más gente.

Pero un hombre entró de todas formas, preguntando quién era el superior y cuando llegó hasta Swarman le pegó una piña y le rompió el tabique. Con la denuncia penal correspondiente hecha, la Asociación de Médicos Municipales (AMM) anunció un paro que levantó luego de que el Gobierno porteño enviara personal policial a las 20 unidades de la Ciudad.

“Ante los hechos de violencia manifestados en las últimas horas en las UFU y ante la falta de respuesta ejecutiva de las autoridades, la AMM decidió que nuestros colegas suspendan la atención en las mismas hasta tanto se tomen las medidas de seguridad solicitadas que garanticen un escenario seguro”, indicaba un comunicado que lanzó el gremio.

A pesar de haber levantado la medida de fuerza, siguen denunciando que la cantidad de profesionales de los centros no dan abasto.

En declaraciones a TN, el doctor había dicho que venían haciendo 200 a 300 hisopados por día, pero que en los últimos días se convirtieron en 500 y no llegaban a examinar tanta gente ya que en la unidad de Liniers había solo tres profesionales para todo ese público.

 “Hay cuatro o cinco cuadras de fila por la demanda, tres médicos no podemos atender a 500 personas, porque en las UFU no sólo se hace la prueba sino que hay que hacer un cuestionario a la persona, cargar los resultados y desinfectar bien el lugar. Tuvimos un incremento de testeos de 1600% en 20 días en la Ciudad, ningún sistema de salud puede absorber esta cantidad de pruebas”, explicó

Hace unas semanas se hizo conocido el dato de que el GCBA dejó de renovar los convenios de los trabajadores de salud contratados durante la emergencia sanitaria. Pero poco después la circulación del virus aumentó nuevamente y cerca de las fiestas esto se hizo más evidente.

“Cuando bajó la curva de contagios se redujo el personal y cuando volvió aumentar el número de pacientes a hisopar no volvió a incrementarse el personal. En un par de semanas esto estalló. Era previsible que un hecho así pasara en los lugares en que el recurso humano disminuyó y no hay seguridad”, le comentó a Página 12 el secretario general de la AMM Ricardo Solari, sobre el ataque del sábado.

Y agregó: “Esperamos que se mantenga la presencia del personal policial y queremos que se resuelvan los otros reclamos: aumentar el recurso humano y mejorar las condiciones de trabajo. Todas estas unidades se hicieron por fuera de los hospitales y las condiciones a veces son infrahumanas. Estar 7 u 8 horas en los containers que no están acondicionados con este calor es complicado“.

La Ciudad cuenta con 20 UFU que abren normalmente entre las 8 a 20, y funcionan con horario reducido durante las fiestas y 7 grandes centros de testeo (La Rural Vehicular, Peatonal Sarmiento, Parque los Andes, Parque Chacabuco, Villa Devoto y Costa Salguero Vehicular).