clausura polideportivo santojanni

Presentaron un informe técnico  en la Justicia advirtiendo por el ingreso de camiones y movimientos de suelo. Exigen que se retiren los materiales pesados y que no se avance en la obras mientras el terreno continúa judicializado.

El conflicto por el uso del Polideportivo Santojanni suma un nuevo capítulo judicial. A pesar de la medida cautelar vigente que prohíbe modificaciones estructurales en el predio, los vecinos denunciaron que el Gobierno de la Ciudad continúa avanzando con tareas preparatorias.

Apoyados en un relevamiento oficial de la Defensoría, exigen que la Justicia ordene el retiro inmediato de escombros, perfiles metálicos y tierra removida, alertando que esta obra abierta y sin cerramiento representa un grave peligro físico para los niños y estudiantes que asisten al lugar.

Sobre el espacio verde del barrio de Liniers pesa una medida cautelar dictada por el Juzgado a cargo de la Dra. María Rosa Cilurzo que le ordenaba al Ejecutivo porteño suspender la ejecución del Convenio con Trixma S.R.L. para la construcción de canchas de paddle, hasta que hubiera una decisión definitiva.

Sin embargo, hace unas semanas, quienes viven en los alrededores detectaron la colocación de un solado desmontable para la habilitación de canchas sobre el sector de 1.650 m² que sigue en proceso de litigio. A eso se sumó la llegada de camiones con escombros, ladrillos y materiales de construcción y trabajos de cavado y movimientos de tierra.

Ante ese nuevo avance, hicieron la denuncia ante la Defensoría del Pueblo, que los patrocina en las interposiciones judiciales, quienes sugirieron que armen un informe para enviárselo a los magistrados.

“Con la cautelar interpuesta, ellos empiezan a trabajar y vemos que estaba abierto, Entonces avisamos a la Defensoría, porque no podían estar haciendo eso. Metieron camiones y todo. Ahí se hace una nueva cautelar, a la que ellos apelan y nosotros ahora respondemos”, le contó a este medio Nazarena Rebollo, una de las firmantes.

La postura de la comunidad

​En su reclamo, el Gobierno porteño había argumentado que la medida afectaba el interés público al impedir el fomento del deporte, y que el fallo judicial invadía las facultades propias del Poder Ejecutivo al frenar las obras.

Pero en este nuevo escrito, los vecinos aclaran que el objetivo del amparo no es oponerse a las obras públicas ni cuestionar las políticas deportivas del Gobierno porteño, sino que buscan proteger el predio hasta que la Justicia resuelva la cuestión de fondo: si corresponde recomponer ambientalmente el espacio y restituirlo a su estado original.

​Es decir, sostienen que la cautelar no impide que el predio siga utilizándose para fines públicos o deportivos bajo las condiciones establecidas, sino que “se limita a evitar nuevas alteraciones materiales sobre el sector”.

Por eso, solicitan que se rechace el recurso del GCBA y que no se le otorgue efecto suspensivo a la apelación, garantizando así que la prohibición de realizar modificaciones estructurales en el polideportivo se mantenga firme mientras continúa el litigio.

Informe técnico

La presentación estuvo acompañada por el relevamiento pericial, que estuvo a cargo del arquitecto Gabriel De Bella, de la Dirección de Asistencia Técnica del Ministerio Público de la Defensa.

De Bella detalló haber constatado trabajos recientes de movimiento y nivelación de suelo, el relleno de encofrados preexistentes, la colocación de perfiles metálicos y la existencia de piedra partida, bolsones de arena, bolsas de cemento y cal, ladrillos cerámicos y perfiles metálicos.

Además, confirmó el acondicionamiento y la demarcación de uno de los playones de hormigón para su utilización deportiva.

​Si bien el escrito aclara que, al momento de la inspección, no se detectaron roturas, perforaciones ni anclajes fijos sobre las plataformas originales, las evidencias reunidas confirman que las tareas nunca estuvieron detenidas.

“El propio informe técnico señala que, en el estado constatado al momento de la inspección, las intervenciones presentan, en principio, carácter materialmente reversible y que no se verificaron incorporaciones permanentes significativas sobre las plateas existentes. Sin embargo, esa conclusión se encuentra expresamente vinculada al estado actual de las obras, pudiendo variar en caso de continuar ejecutándose trabajos que incorporen nuevos elementos constructivos de carácter permanente. Y es precisamente allí donde radica la preocupación de esta parte”, expresaron los amparistas.

A la vez que agregaron: “La finalidad de la tutela cautelar dispuesta no puede quedar reducida a constatar, una vez consumada, una eventual modificación estructural de las superficies cuya preservación se ordenó. Por el contrario, su eficacia exige evitar que el avance de las tareas coloque al Tribunal frente a una nueva situación material consolidada mientras se encuentra pendiente de resolución la pretensión de recomposición ambiental que constituye el objeto del proceso”.

​A esto se suma la preocupación urgente por la seguridad en el predio. En su presentación, los vecinos advirtieron que dejar “un sector de obra abierto, sin cerramiento ni señalización, con acopio de materiales pesados, elementos metálicos y suelo removido, emplazado al lado de un espacio destinado al juego y al deporte, configura una situación de riesgo cierto para la integridad física de quienes allí desarrollan actividades recreativas, y en especial de los niños”.

Por esas razones, solicitaron que se le ordene al GCBA retirar del sector los materiales, para preservar el estado material del lugar y posibilitar su utilización para las actividades propias del Polideportivo, y que se abstenga de ingresar y/o mantener allí elementos destinados a la ejecución de obras que pudieran importar modificación, alteración o transformación de las superficies de hormigón existentes mientras permanezca vigente la medida cautelar.

“La medida solicitada no importa ampliar el objeto de la cautelar ni anticipar la solución definitiva del proceso. Procura, simplemente, hacer efectiva la preservación material ya ordenada, resguardar la seguridad de quienes concurren al predio y, simultáneamente, posibilitar que el sector continúe siendo utilizado para las actividades propias del Polideportivo mientras se resuelve la pretensión de recomposición”, concluyeron.