arbolado

El Gobierno porteño sembrará 18.074 ejemplares, entre los que estaban previstos y los que se sumaron por las caídas del temporal de diciembre. El 10% irá para la Comuna Lisandro de la Torre.

El Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dio a conocer los detalles del Plan Maestro de arbolado para el 2024, en el marco de la época de plantado, que comienza en mayo y se extiende hasta el mes de octubre.

En total se colocarán 18.074, de los cuales nuevos de los cuáles 15 mil eran los planificados y otros 3.074 se sumaron para mitigar el impacto por la caída provocada por el temporal del pasado 17 de diciembre, cuando se perdieron casi mil árboles.

Según afirmaron desde el Ejecutivo porteño, esto representa más de un 20% de incremento en relación a los últimos años. En 2023, por ejemplo, se sembraron 12 mil.

Si bien se colocarán en todas las comunas, en las que se hará mayor énfasis serán aquellas que fueron más golpeadas por la gran tormenta. De este modo, la 9, integrada por Mataderos, Liniers y Parque Avellaneda, será de las más beneficiadas, junto a la 11 (Devoto y Villa del Parque) y la 12 (Coghlan, Saavedra, Villa Urquiza). Cada una de ellas recibirá el 10% del total.

Además, para llevar a cabo el plan se sumarán 7.500 nuevos canteros y 4.443 ejemplares en espacios verdes.

También se relevaron 6.131 planteras vacías y se buscará realizar, a partir de septiembre, un nuevo censo de todos los árboles de la Ciudad, con su estado de salud y crecimiento, ya que el último es del 2018.

Para la recomposición de los espacios dañados se usarán las mismas especies, o similares, a las que existían previamente. Mientras que en los otros casos se utilizarán los definidos para cada corredor por el Plan Maestro vigente.

De esta forma, contará con al menos 30 especies distintas como fresno dorado, crespón, fotinia, viscote, pata de vaca o pezuña de buey, anacahuita, cedro misionero, lapacho rosado, ciruelo de flor, jacarandá, liquidámbar, tulipanero, plátano, tilo, ibirapitá o caña fístula, tipa, fresno americano, arce plateado, entre otros. La cantidad de cada uno dependerá de la disponibilidad en el mercado en ese momento, siempre respetando el paisaje diseñado originalmente.

Los árboles nuevos serán provistos por cada una de las empresas que tienen a su cargo el mantenimiento del arbolado urbano, y deberán cuidar, al menos por dos años, el crecimiento de los nuevos especímenes, incluyendo el mantenimiento de los tutores y el riego periódico.

“Durante estos meses trabajamos en un plan detallado de remediación y reposición de los que perdimos fundamentalmente tras el temporal de diciembre; y estas plantaciones complementan los trabajos de mantenimiento integral que realizamos diariamente y de forma preventiva sobre todos los ejemplares arbóreos”, explicó Ignacio Baistrocchi, ministro de Espacio Público e Higiene Urbana.