La comunidad educativa del Rogelio Yrurtia se movilizó a la Legislatura para reclamar por las pésimas condiciones edilicias de la escuela. Un estudiante habló con Avispados y describió la situación.
Docentes y estudiantes del colegio de Bellas Artes ubicado en la Avenida Juan Bautista Alberdi 4754 (Comuna 9) protestaron esta tarde ante los diputados integrantes de la Comisión de Educación.
Hasta el momento, los legisladores Lorena Pokoik, Paula Penacca, Laura Marrone y Marcelo Ramal presentaron dos pedidos de informes para conocer el estado de situación, aunque ninguno fue aprobado aún.
Después de pasar 7 días sin clases por falta de luz, desde el martes de la semana pasada estudiantes y docentes tienen electricidad gracias a un generador. “Desviaron la solución del problema”, opinó Julián, miembro del Centro de estudiantes del profesorado.
El alumno –que prefirió no revelar su apellido- le subrayó a Avispados que “la escuela funciona emparchada”. “Hace 2 años se quedó sin gas y estuvimos 30 días reclamando, incluso con el colegio tomado. Ahí pusieron estufas eléctricas, no tenemos más gas”, resumió.
Sin embargo, el reclamo de la comunidad educativa no es nuevo. En 1997 tomaron nota de que el inmueble (que había pertenecido a una fábrica y no estaba preparado para funcionar como escuela) les quedaba chico.
La historia de reclamos, promesas y deudas pendientes se prolonga hasta hoy, 20 años después. Actualmente, la Ciudad está construyendo un edificio nuevo a 7 cuadras de allí, en la Comuna 10, aunque Julián denunció que “la obra está frenada desde hace 4 meses”.
–¿En qué estado está la escuela?
-Las condiciones son muy malas. El edificio es muy pequeño para la cantidad que somos: hay 500 personas en el nivel medio y aproximadamente 130 en el Superior más los docentes.
En el turno noche no nos alcanzan las aulas. Hay techos que se caen, problemas con las puertas (que son asuntos menores comparados con nuestro reclamo por el edificio). La solución no es seguir emparchando este lugar, sino la construcción del nuevo lugar, donde podremos estudiar en las condiciones que se merece una institución artística.
Pedido histórico
Cuando se dieron cuenta de que el reclamo para mejorar las condiciones edilicias debía hacerse escuchar, docentes, familias y estudiantes dieron comienzo a su historia de lucha.
Corría el año 1997, y el inmueble de la Avenida Juan Bautista Alberdi esquina White no tenía las aulas suficientes para dar clases de bellas artes. Recién en 2005, el Gobierno de entonces le asignó un terreno lindero, aunque en 2007 se levantó allí un edificio de departamentos.
Al poco tiempo –ya durante la administración PRO- les prometieron otro predio, aunque en Cajaravilla y Lacarra, a 7 cuadras de allí. Derrotados y viendo que era la única opción, volvieron a ilusionarse.
“Peleamos para que empezara la obra, la escuela fue tomada varias veces por los estudiantes, hubo reclamos, marchas, cortes de calles, diálogo con todos los espacios políticos… no hubo respuestas”, rememora Julián.
En 2015 empezaron la construcción “muy lentamente”, y aunque desde lejos ya puede verse gran parte de la estructura en pie, “la obra está frenada desde hace 4 meses”.
“El año pasado fuimos a hablar con la Dirección General de Educación Superior que nos derivó con Infraestructura. Ellos prometieron que en julio de este año íbamos a estar teniendo clases allá. Para eso falta un mes y medio y la escuela no está en condiciones”, concluyó.