Casi 8.500 millones de pesos se sumarán al presupuesto de la Ciudad de 2016 luego de que esta tarde fuera aprobado el proyecto en la Legislatura de la Ciudad.

La suma de dinero incorporada ya tiene destino: pago a trabajadores públicos, comedores de hospitales y escuelas, limpieza, seguridad privada, recolección de residuos, el subsidio al Hospital de niños Garrahan y las obras en el Ecoparque (ex Zoo).

La ampliación (que representa el 7 por ciento del presupuesto general) había sido solicitada por el Poder Ejecutivo a principios de agosto, argumentando que las arcas públicas habían registrado un excedente de ingresos. La metodología, que se emplea año tras año, permite redirigir el monto a áreas que lo requieran.

La reasignación de 8.344.279.000 pesos fue 37 votos a favor (PRO, Suma +, Partido Socialista y Confianza Pública), 3 negativos (Frente de Izquierda y Autodeterminación y Libertad) y 17 abstenciones (Frente para la Victoria, Coalición Cívica y Partido Socialista Auténtico).

 

Peso a peso, dónde irá el dinero

El 39 por ciento del monto, casi 3.400 millones de pesos, será destinado a gastos en personal. “Estas mayores erogaciones tienen su origen en los acuerdos salariales llevados a cabo durante el primer cuatrimestre del año”, argumenta el texto que lleva la firma del ministro de Hacienda Martín Mura.

Por otro lado, se usarán 2.274 millones de pesos para pagar comida para hospitales, hogares y comedores escolares. De ese mismo ítem deberá salir el dinero para recolección de residuos, servicios de seguridad privada y la limpieza de hospitales.

En el punto denominado “bienes de consumo” -al que se le asignarán poco más de 377 millones de pesos- estarán incluidos la adquisición de insumos para el sistema de salud, productos lácteos para el Ministerio de Educación y gastos para el funcionamiento del Ecoparque.

Por su parte, el hospital de niños Garrahan recibirá una porción de los 1.223 millones de pesos que también se repartirán entre subsidios a la educación de gestión privada, subsidios sociales que se otorgan a través de diversos programas del Ministerio de Hábitat y Desarrollo Humano y la asistencia en villas.

Finalmente, para el pago de deuda se implementarán 1100 millones de pesos y para equipamiento y construcciones se enviarán casi 41 millones.

 

La oposición prendió la alarma

Aunque el proyecto fue aprobado por mayoría, los diputados aprovecharon el espacio de la sesión para dejar en claro que la reasignación no aclaraba puntos como los costos del traspaso de la Policía Federal o la razón por la que se sigue subsidiando a la educación privada.

“Se hizo un presupuesto subestimado que asumía una tasa de inflación del 26 por ciento. Y como resultado aparece una bolsa de recursos económicos que son el resultado de la inflación, la devaluación y los tarifazos”, sostuvo Marcelo Ramal del monobloque Frente de Izquierda y de los Trabajadores.

Por su parte, el Frente para la Victoria basó su abstención en que no podía oponerse al cumplimiento del pago a docentes, pero que tampoco podía acompañar los argumentos del oficialismo.

“La responsabilidad de la oposición es tener una mirada crítica en función de cuáles son los componentes de esa ampliación y las perspectivas que tenemos sobre qué debe hacerse en la Ciudad”, expresó desde ese bloque José Campagnoli.

“Nuestra posición es cooperar con las herramientas que el Poder Ejecutivo solicita”, dijo Juan Nosiglia de Suma +. Sin embargo, recordó que en 2014 la ampliación había sido del 15 por ciento y en 2015 de sólo el 5.

Por su parte, la presidenta del bloque Confianza Pública Graciela Ocaña reconoció que acompañarían el proyecto, aunque  expresó: “No coincidimos con la forma en la que se ha tratado en la comisión de Presupuesto. Si bien los funcionarios vinieron, fue más una disertación”.

Antes de votar, el presidente de la comisión, el oficialista Alejandro García, volvió a pedir la palabra y señaló: “Estamos hablando del salario de los trabajadores, después busquemos los subterfugios”.

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