Los trabajadores cesanteados del Centro Cultural Kirchner realizarán mañana un festival cultural y “ñoquiada” en rechazo del desconocimiento de sus contratos por parte del Gobierno nacional.

La imponente entrada del ex edificio del Correo Central y actual Centro Cultural Kirchner (CCK) volverá este viernes a llenarse de gente. Sin embargo, no será para comenzar la fila para disfrutar de sus actividades, sino para exigir la reincorporación de los 442 trabajadores despedidos.

Lo que los cesanteados le piden a la administración de Mauricio Macri es que reconozca los acuerdos firmados con la ministra de Cultura del gobierno anterior Teresa Parodi, quien renovó en diciembre pasado los contratos de los que cumplían tareas bajo su ala.

“Fuimos a trabajar el primer día hábil del mes de enero, un sábado, y no pudimos entrar. Lo mismo sucedió el lunes. Desde ese momento, no logramos volver al CCK”, recuerda una de las trabajadoras despedidas, Isabel Gual.

-Cuando se anunció la medida, se dijo que iba a haber una revisión de cada uno de los casos. ¿Esto va a suceder o fue una formalidad?

-Hay varias opiniones respecto a esto. Ahora están sucediendo algunas entrevistas, pero en ningún caso les aseguran que volverán a trabajar al CCK. Así que no pareciera tener un cauce muy positivo, sino provocar un poco de desgaste.

Lo que exigimos es volver todos a trabajar, somos profesionales. Deberíamos estar adentro. Si quieren chequear si somos idóneos para nuestra tarea, deberían hacerlo con los trabajadores en sus puestos.

-Ustedes se reconocen despedidos, pero el Gobierno lo analiza de otra manera.

-La gestión actual considera que nuestro contrato venció el 31 de diciembre y no somos trabajadores.

No entendemos por qué se nos despide de esta manera, se desconoce nuestra contratación, nuestro trabajo hecho en el CCK. Se habla por ahí de que somos ñoquis, que no estamos capacitados para nuestras tareas, pero el Centro funcionó durante esos meses con muchísimo público, muchísimas actividades complejas, y hasta en algunos casos simultáneas.

Se calcula que había unos 7.500 visitantes a diario, con un pico de 40 mil personas en La Noche de los Museos. Eso requiere de trabajadores aptos para su tarea y la hemos hecho muy a conciencia. Los que nos vieron -como artistas y público- saben que fue así y hemos dejado todo.

-¿Por qué el titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos Hernán Lombardi es el portavoz del Gobierno en este caso en lugar de ser el ministro de Cultura Pablo Avelluto?

-La dependencia de Lombardi va a funcionar en el CCK. Cuando organizaron el nuevo gobierno, el Centro quedó bajo su ala y no de la de Avelluto.

-Mañana no serán los únicos que estarán reclamando sobre esta situación al Gobierno. (Ver recuadro)

– Hay varias movidas en todo el país y somos parte de eso. Somos despedidos pero entendemos que estamos en un marco de despidos sistemáticos y apoyamos los otros eventos.

 

El 29 de todos los meses es el día en que se estila comer ñoquis. Por eso los trabajadores despedidos de distintas dependencias públicas aprovecharán el apodo que reciben y realizarán mañana una jornada en rechazo de las medidas tomadas por el Gobierno de Mauricio Macri.

En la Ciudad de Buenos Aires, además de la convocatoria frente al Centro Cultural Kirchner, habrá desde las 17 una concentración en el Obelisco denominada “Macri pará la mano” en contra de los despidos, los decretos de necesidad y urgencia firmados, la represión de la protesta y la detención en Jujuy de la líder de la Tupac Amaru Milagro Sala.

Una hora después, en Plaza de Mayo, y bajo la consigna “Ni un despido más”, se realizará “La Marcha de los Ñoquis”, cuya invitación se realiza vía redes sociales.

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