Fue el resultado de inspecciones realizadas por la Policía de la Ciudad en conjunto con organismos porteños. Dos médicos y una empleada fueron imputados por atender a menores de edad y realizarles tratamientos sin tener título habilitante.
Dos centros odontológicos fueron clausurados en Liniers por falta de los permisos adecuados, luego de una serie de requisas. Los establecimientos se encontraban a una cuadra de distancia.
Uno de ellos, ubicado en José León Suárez al 100, ya había sido inhabilitado el 4 de mayo de 2017 por falta de permisos y funcionaba con irregularidades en seguridad e higiene. En una de las habitaciones había, además, una emisora de radio.
En el otro, un departamento de primer piso sobre la colectora de la Avenida General Paz al 10700, se hallaron medicamentos e insumos vencidos desde 2017, yeso para hacer moldes y limas endodónticas mata nervios clavadas en esponjas de cocina, entre otras irregularidades.
La causa se inició por la denuncia de una mujer que relató que había llevado a su hija al consultorio y que luego de que le hicieran una práctica médica, tuvo que ser internada por una infección.
Los procedimientos se dieron luego de una investigación de la División Contravenciones y Faltas contra el Orden Público de la Policía de la Ciudad, la Fiscalía Contravencional 35, a cargo de la Dra. Celsa Ramírez y ante la Secretaría del Dr. Federico Stopani, quienes dispusieron inspecciones en los establecimientos con la participación de esa división policial, junto a personal del Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) del Ministerio Público Fiscal, la Dirección General de Fiscalización y Control (DGFyC), la Agencia Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP), la Dirección General de Protección del Trabajo (DGPT), la Dirección General de Control Ambiental (DGCONTA) y la Unidad Operativa de Fiscalización Integral (UOFI), todas dependencias del Gobierno porteño.
En el edificio de la calle José León Suárez tampoco estaban instalados los matafuegos reglamentarios ni se respetaban los protocolos eléctricos de seguridad.
La fiscalía interventora avaló el procedimiento policial y ordenó la reinstalación de faja de clausura en el lugar, notificando de causa al encargado, un ciudadano boliviano de 46 años. La DGPT y la AGIP labraron actas por distintas irregularidades.
En el consultorio de la Avenida General Paz fueron imputados dos odontólogos, un hombre de 50 años, con matrícula profesional vencida, y una empleada de 35 años, ambos de nacionalidad boliviana.
Ese lugar no estaba habilitado por lo cual la DGFyC ordenó su cierre, en tanto el Ministerio de Salud de la Nación dispuso que se envíe personal para formalizar la clausura en el término de 48 horas, y la suspensión del trámite de habilitación.
La DGCONTA labró actas por no tener certificado de aptitud ambiental como generador de residuos patogénico, y se comprobó que en uno de los cuartos funcionaba un gimnasio y una habitación particular.
También detectaron que había un aparato de rayos sin habilitación, que en las tarjetas del profesional se promocionaba implantes, ortodoncia y ortopedia, sin que los profesionales pudieran acreditar especialidad en esas áreas.
El personal policial halló 20 frascos de medicamentos vencidos desde 2018 en adelante, entre las que había pastillas de Sildenafil (Viagra), 53 insumos vencidos desde 2017 en adelante, con materiales peligrosos en la cocina, yeso para la construcción utilizado como yeso odontológico y limas endodónticas para matar nervios en tratamientos de conducto pinchados en una esponja de cocina.
Realizada la consulta, la Fiscalía dispuso el secuestro de la totalidad de los elementos, implantar faja de clausura judicial, y la citación de las dos personas imputadas para declaración indagatoria.
