res o no res

En diálogo con AVISPADOS, la directora del Grupo de Teatro Comunitario Estela Calvo contó cómo atravesaron el aislamiento y analizó el momento que están atravesando, a 20 años de la creación del conjunto.

Res o No Res nació en el año 2002, como una apuesta a la creación colectiva y a la reivindicación de la memoria y la identidad de Mataderos. Sin embargo, este cumpleaños lo recibieron con un gusto diferente, porque la pandemia los retrasó en la organización de las actividades y de los festejos.

Durante el aislamiento mantuvieron algunos de los talleres de manera online y apenas se flexibilizaron las medidas, volvieron a encontrarse en el espacio público. Ahora mantienen las juntadas en el Parque, los sábados a las 10 en el Polideportivo Nueva Chicago, y el Teatro Semi Montado, los jueves a las 18 en el Club Sol de Mayo.

El desafío del 2022 es rearmarse y, según le contó Estela Calvo a este medio, se proponen hacer las celebraciones por su aniversario el próximo año. También hizo un balance sobre la trayectoria de la agrupación y reivindicó la cultura popular.

-Si tuvieras que definir a Res o No Res, ¿cómo lo harías?

-Res o No res es un grupo de actuación, donde se juntan vecinos no actores (puede que haya alguno que lo sea, solo que no es un requisito) que tengan ganas de expresarse, de contar sus historias, las historias del barrio, haciendo memoria de lo que viven de una manera teatral. O sea, hacer teatro pero construyendo las historias que se quieren contar. 

El teatro comunitario está muy asentado en el canto comunitario, que es un modo de unificar experiencias, conciencias, voces y edades, lo que genera una enorme sensación de unidad.

Y es una experiencia fuertemente territorial. En parte callejera porque el lugar para que se lleve a cabo es la plaza, el lugar donde la gente se junta. Somos muy reivindicativos del espacio público para el uso del entretenimiento, la cultura y la reunión del vecindario. No creemos que las plazas sean solo lugares para pasar mientras van de un lado al otro o para contemplar los árboles, que también lo es, pero es el lugar para juntarse, para ir a tocar la guitarra, para que el que necesita mostrar sus habilidades musicales lo haga, para que haya circo o lo que sea expresivo del lugar.

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-¿Cómo están viviendo su 20 aniversario?

-Lo estamos viviendo un poco un poco raro porque la pandemia produjo efectos que todavía no están del todo claros. De no haber sido por la pandemia estaríamos organizando cosas para celebrar los 20 años y sin embargo estamos un poco retrasados en eso. Estamos en una etapa de reorganización y de relanzamiento del propio conjunto más que en un momento de festejo, por lo cual supongo que se irá demorando.

Para mí, la pandemia de algún modo representó un tiempo suspendido, no porque no haya pasado el tiempo, sino que en la vida de cada uno hubo algo que quedó en suspenso y que ahora se está retomando. Con el grupo pasa lo mismo, más allá de los intentos que hicimos, que nos mantuvimos con actividad virtual.

Cuando pudimos volver a juntarnos, después de dos años, ahí recién pudimos hacer un taller de actuación en espacios abiertos utilizando el parque, que todavía estamos con eso.

-Este tiempo en suspenso hizo que varias cuestiones que hubiéramos hecho este año queden como relegadas al año que viene. Nuestros 20 años los conmemoraremos a los 21, así como cada uno cumplió años aislado durante la pandemia y los festejos que se tuvieron que hacer un año o dos años después. Me parece que con Res va a pasar eso, porque en este momento estamos más en rearmado y reconstrucción que en celebración.

-¿Qué diferencia a Res o no Res de un grupo de teatro no comunitario?

-No tenemos ningún tipo de restricciones en cuanto a la incorporación, por lo tanto, puede haber momentos en que hay mucha gente y en otros menos. Depende del clima social, de qué cuestiones se van viviendo. Hay épocas que son un poco más individualistas y la gente está más metida para adentro. Otras son más expansivas y dan ganas de juntarse con otros, incluso con gente que uno no conoce pero que son vecinos, de algún modo parte del paisaje común.

Para mi, una de las características principales de Res es que logró hacerse un lugar en el barrio, no sé si tanto a nivel de la población, pero sí de las instituciones. Creo que todos los clubes, las instituciones culturales, los foros, los periódicos y radios de Mataderos conocen nuestra existencia, saben qué hacemos, cómo lo hacemos, hemos hecho muchas cosas juntos.

La idea es seguir construyendo esos lazos con las demás instituciones que conforman el núcleo de Mataderos, como por ejemplo cuando participamos apoyando a la Coordinadora en Defensa del Cine El Plata y ver ahora que el cine el plata está funcionando, la cantidad de gente que va y cómo volvió a ser un polo cultural importante. Eso es parte de esta red institucional que existe en el barrio y de la cual, sin lugar a dudas, Res forma parte. Esa es, para mí, una de sus características fundamentales.