“Tratamos de mantener viva la historia combativa de Villa Cildañez”

Emiliano Vazquez, referente del Centro Cultural Salvador Herrera, habló sobre la militancia del espacio en pos de la transformación social y la importancia de recordar la historia del barrio, en el marco del 41 aniversario del  “Día de la Victoria de Cildañez contra la Dictadura”.

El 4 de diciembre se cumplieron 41 años de la fecha en la que la organización de la comunidad obtuvo un fallo judicial histórico a través del cual se impidió el avance de las topadoras en la zona. Este año, los integrantes del Centro Cultural Salvador Herrera, junto a vecinos y agrupaciones políticas y sociales, realizaron un mural para conmemorar la gesta.

En diálogo con AVISPADOS, Emiliano Vazquez contó más sobre la historia del sitio cultural de Parque Avellaneda (Comuna 9), sus objetivos y la importancia de la reivindicación de las luchas del barrio para impulsar nuevas conquistas populares.

-¿Cómo nació el centro cultural?

-Nuestro centro cultural va a cumplir 10 años en abril de 2022. Nació por iniciativa de la Fede (Federación Juvenil Comunista de la Argentina), con el propósito de abrir un espacio que no se pensara sólo para la “contención social”. Nuestro objetivo de fondo fue siempre, y sigue siéndolo, el de pensar y poner en marcha la transformación social a través de distintas herramientas culturales, a través de la promoción de valores que hacen centro en la solidaridad y en la unidad. También, por supuesto, tratamos de ayudar desde nuestra militancia cotidiana y desde nuestro espacio, que funciona como una casa del pueblo abierta a todas las iniciativas que compartan estos valores esenciales, a mantener viva la historia combativa de Villa Cildañez para impulsar nuevas conquistas populares. 

-¿Por qué eligieron ese nombre?

-El Centro Cultural Salvador Herrera lleva su nombre en honor a un vecino que fue un dirigente social muy querido y respetado, un militante comunista incansable, referente de la resistencia villera de la Ciudad de Buenos Aires durante la última dictadura cívico-militar. En Cildañez condujo la histórica Comisión Vecinal que logró frenar a las topadoras de Cacciatore, a la policía montada y al ejército y permitió que el barrio siguiera en pie. Salvador Herrera fue también miembro fundador de la CTA y del MTL, y presidente de la comisión durante distintos períodos en los que se logró la construcción de complejos habitacionales y se dieron avances significativos en el camino de la integración urbana. 

-¿Qué actividades realizan?

Hemos ofrecido a través de estos diez años, siempre de manera gratuita, talleres de alfabetización para adultxs, apoyo escolar en distintos niveles, plástica, guitarra, ajedrez, muralismo,  percusión, peñas, ciclos de cine y teatro, muestras de fotos, charlas político-culturales, presentaciones de libros, entre otras varias iniciativas. 

Hoy en nuestra cartelera cultural tenemos clases de serigrafía, de guitarra, de ensamble de percusión, de ajedrez y de la orquesta folclórica infanto juvenil “Flor de Retama”, compuesta por una veintena de chicxs y adolescentes. Además, a partir de las dificultades que se acentuaron con la pandemia, ofrecemos una olla popular semanal junto a compañerxs del MTL y realizamos periódicamente meriendas para lxs chicxs. Este próximo año retomaremos más iniciativas y, por supuesto, tendremos novedades para celebrar nuestros diez años de vida.

Orquesta folclórica infanto juvenil “Flor de Retama”

-¿Cuál crees que es la importancia del centro cultural en la comunidad?

La referencia social del CCSH es importante. Hermanxs, primxs, vecinxs coinciden en distintos talleres y, a la vez, tanto ellxs como sus madres y sus padres colaboran en las distintas actividades del espacio. Así vamos forjando una comunidad educativa del centro cultural que viene de años y que contacta luego con las demandas y las reivindicaciones del barrio.

-¿Y de los espacios socio-culturales en general en la zona?

Creemos que son muy importantes, fundamentalmente en el siempre postergado sur de la ciudad, los espacios culturales que se piensan desde esta lógica del encuentro, la solidaridad y la transformación social, para combatir el individualismo y la discriminación que se profundizan en el modelo neoliberal y para oponerse a las prácticas del gobierno porteño que quieren imponerles lógicas de mercado a la cultura y la educación.

-Ahora hablando más específicamente sobre el mural, ¿Cómo surgió el diseño? ¿Quienes participaron?

-El mural lo pintamos en ocasión al 41 aniversario del 2 de diciembre de 1980, “Día de la Victoria de Cildañez contra la Dictadura”, cuando la heroica lucha en unidad superó todas las adversidades y permitió conquistar un fallo judicial que frenó la erradicación del barrio.

La comisión vecinal de Cildañez era por entonces parte fundamental de la “Comisión de Demandantes de Villas Porteñas y Núcleos Habitacionales Transitorios”, articulación que también conquistó el derecho a seguir existiendo de muchas otras villas de la ciudad que la dictadura quiso hacer desaparecer y no pudo.

En esta historia, que nos llena de orgullo, jugaron un papel protagónico las mujeres y migrantes para impedir que cientos de familias quedaran en la calle. La unidad entre militantes peronistas, comunistas e hijxs del pueblo en general logró una victoria histórica.

Esto es lo que intentamos plasmar en el mural, boceteado por nuestro compañero Punto Rojo Cesar y pintado por compañeros y compañeras de distintas organizaciones, de la Radio Nueva Pacha, la Liga Argentina por los Derechos Humanos, la CTA, comunerxs del Frente de Todxs de la Comuna 9, vecinxs y protagonistas directos de aquellas jornadas de resistencia villera.

Mural realizado por vecinos y agrupaciones políticas y sociales

-¿Por qué crees que es importante recordar estas fechas de la historia barrial?

-Nos parece imprescindible recordar y celebrar esta fecha, como otros años ya lo hemos hecho en la Escuela 8 y en el Anfiteatro Cildañez (como también hacemos en Mataderos en ocasión de cada aniversario de la Toma del Frigorífico Lisandro de la Torre), para no perder nuestra identidad y para tener presente que la lucha del pueblo unido es capaz de hacer posible aquello que parece imposible.