A 80 años de su fundación, el colegio de Parque Avellaneda fue reconocido por su trayectoria.
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó un proyecto de resolución para expresar su beneplácito por el 80° aniversario de la Escuela Técnica N° 23 DE 13 “Casal Calviño”, ubicada en Lacarra 621, Comuna 9. La iniciativa incluye la colocación de la placa.
La institución nació el 1 de septiembre de 1946, como escuela de artes y oficios, y rápidamente se convirtió en un espacio educativo de referencia para la comunidad.
En la actualidad, forma técnicos profesionales en Mecánica y se destaca por la participación de sus alumnos en competencias nacionales de innovación y electromovilidad, como el Desafío ECO YPF (mediante el armado de prototipos de autos eléctricos).
Históricamente reconocida como la ENET N° 1 “Casal Calviño” bajo la órbita del CONET, adoptó su actual denominación en la década de 1990 cuando la educación técnica fue transferida al Gobierno de la Ciudad.
Tal como explican los fundamentos del escrito presentado en el Parlamento porteño por María Bielli, sus orígenes se vinculan con un contexto histórico atravesado por el crecimiento industrial, la expansión de la matrícula educativa y la necesidad de formación para el mundo del trabajo durante la década de 1940, período en el que la educación técnica se consolidó acompañando procesos de movilidad social ascendente.
Su historia, además, está ligada a la figura de José Casal Calviño, inmigrante español proveniente de Pontevedra, Galicia, que llegó a la Argentina durante los primeros años del siglo XX. Luego de establecerse inicialmente en Cruz del Eje, dedicándose a la actividad comercial, se radicó años más tarde en Buenos Aires para desarrollarse como inversor y constructor, logrando consolidar una posición económica favorable.
En agradecimiento a la tierra que lo recibió, decidió destinar parte de sus bienes a la construcción de una escuela que finalmente llevaría su nombre. Presentó su iniciativa al entonces presidente, Teniente General Juan Domingo Perón, quien la aceptó y comenzó con la construcción el 22 de noviembre de 1944.
Unos meses después, el 4 de junio de 1947, quedó finalizada la primera etapa. Durante la inauguración se descubrió el busto en homenaje al donante y, desde los balcones de la escuela, el presidente dirigió unas palabras a la comunidad presente.
“La relevancia histórica de la institución también se refleja en su aporte a la formación técnica y productiva del país: en los talleres de esta prestigiosa escuela se fabricaron las máquinas de coser Evita, símbolo de una educación técnica estrechamente vinculada con la producción y el desarrollo nacional”, cuenta la legisladora en el documento.
Esa producción, enmarcada en el modelo de sustitución de importaciones de la época, estaba destinada a abastecer de manera directa a la Fundación Eva Perón y a sus planes sociales.
“A partir de este proyecto se busca recuperar la memoria, reconstruir experiencias, fortalecer el sentido de pertenencia y poner en valor el recorrido histórico institucional, construido a lo largo de estos 80 años. Por todo lo expuesto, solicito a mis pares su aprobación”, concluye.
