Colocaron una placa en las instalaciones en reconocimiento a su aporte en el deporte y la cultura de Mataderos.
La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires distinguió al Club Social y Deportivo Glorias Argentinas con una placa conmemorativa por sus 85 años de historia. Del acto de instalación participaron socios, vecinos, representantes de agrupaciones locales, dirigentes y ex integrantes de la comisión directiva.
La iniciativa fue impulsada el pasado 17 de marzo por el legislador porteño Francisco Loupias, junto a Patricia Inés Glize, Alejandro Omar Grillo, Lucía Montenegro y Sebastián Nagata.
En mayo fue aprobado por la Cámara de Diputados de la Ciudad el beneplácito en homenaje a la trayectoria de la entidad ubicada sobre la calle Bragado al 6875, en el barrio de Mataderos, Comuna 9.
Fundado el 3 de febrero de 1941 por un grupo de jóvenes con ideales radicales (de allí sus colores rojo y blanco), el “Glorias” no solo se destaca por sus múltiples disciplinas deportivas, como el baby fútbol, gimnasia, voley, taekwondo y tango, sino también por sus eventos y propuestas para grandes y chicos, y por su cantina, que fue distinguida como Bar Notable por el Gobierno de la Ciudad.
“Ubicado en la frontera misma de la Ciudad, allí donde Mataderos se funde con la Avenida General Paz, el club es un símbolo de la identidad porteña. Ha sabido ser, simultáneamente, un templo del tango, un refugio social y un semillero de atletas de élite. Sus paredes son un museo donde conviven fotos de Aníbal Troilo firmando contratos, guantes de boxeo y el recuerdo del Torito Justo Suárez. Por su escenario pasaron figuras de la talla de Ástor Piazzolla, Hugo del Carril, Carlos Di Sarli y el gran Alberto Castillo”, expresan los fundamentos del proyecto de resolución.
También relata que hay una leyenda, casi un mito fundacional, que vincula el nombre del establecimiento con la figura de Froilán Potrone, el “Cantor Desconocido” que cruzó desde Uruguay. El nombre “Glorias Argentinas” habría sido una estratégia de los socios fundadores para marcar territorio frente a los forasteros, reafirmando una identidad que hoy es orgullo de la Comuna 9.
Su historia también está marcada por una tragedia y por la solidaridad. El 4 de abril de 2012 un feroz temporal azotó el barrio y redujo el edificio a escombros. Como consecuencia, se perdió el escenario histórico y la famosa milonga que rivalizaba en popularidad con la de Villa Urquiza.
Sin embargo, la comunidad, encabezada por figuras como Daniel Giacomino, Juan Sardo, su actual presidente Sergio Tur y Néstor Miranda, logró lo imposible: reconstruir el club desde las cenizas.
Si bien la institución nació para el fútbol infantil y el futsal, hoy es una potencia indiscutida en el Voley. En 2026, se consagró campeón invicto, obteniendo el ascenso a la Liga Femenina, la categoría más alta del deporte. Este logro es -según sostiene el escrito- el resultado de un proyecto que hoy alberga a más de 1.300 deportistas.
“El mayor orgullo no son sus vitrinas, sino su política de puertas abiertas y reglas claras. Con una prohibición estricta de alcohol, drogas y juegos de azar dentro de la sede, se erige como un entorno seguro para los jóvenes. Como bien sostiene su directiva: el verdadero logro es formar personas y alejarlas de la calle”, afirma el documento.
Y concluye: “Por su historia cargada de fantasmas ilustres, por su bar que es patrimonio de la Ciudad y por su presente deportivo que llena de orgullo a la Comuna 9, Sra. Presidenta, solicito a mis pares el tratamiento y aprobación del presente proyecto de resolución”.
