Por Esteban Penayo, autor del proyecto de ley, legislador del PRO.
La tecnología y la informatización son variables que atraviesan nuestra vida cotidiana; y resultan una ventaja que dota de mayor eficacia a nuestro día a día. Nuestra labor es precisamente mejorar la calidad de vida de los vecinos de la Ciudad, y también de aquellos que trabajan y transitan en ella, llevando eficiencia, eficacia y cercanía.
Dichos valores se acercan a los ciudadanos en múltiples aristas, pero en el caso particular del ámbito de la salud ha sido un largo recorrido, donde desde el inicio de la gestión se apostó por los avances tecnológicos que permitieran agilizar y mejorar nuestro sistema sanitario.
Lo sancionado ayer en nuestro recinto no sólo refiere a una mejora sustancial de la calidad de vida de las personas permitiendo la realización de diagnósticos, consultas, tratamientos y cirugías más certeras sino que también permite agilizar y perfeccionar los procesos en torno a la asignación de turnos, gestión de prestaciones y centralización de la información y de los registro de los pacientes, optimizando así los procedimientos de los profesionales de la salud.
La Historia Clínica Electrónica propone en sí misma el desarrollo de un sistema de información que aboga por el inmediato acceso a una historia clínica única y a la situación de cobertura de las personas que demandan servicios, garantizando la confidencialidad de los datos y la no discriminación.
Tendencia en varias provincias de nuestro país y de nuestra región, la informatización de las historias clínicas colabora con la eficacia del sistema hospitalario de la Ciudad, en tanto su finalidad última es facilitar la asistencia sanitaria de cada paciente. De este modo, se mejoraría la calidad de la información, centralizándola y actualizándola en tiempo real para que los procesionales de la salud y el paciente puedan acceder a su historia clínica desde cualquier hospital del Gobierno de la Ciudad.
Así, hoy la Cercanía está en el eje de todas las políticas públicas, en tanto se propone el desarrollo de las tecnologías de la información al servicio de los ciudadanos, receptores finales de las acciones de mejora en el sistema propuesto.