Estará centrado en seguridad, salud e infraestructura, en mantener el equilibrio final y en bajar la presión impositiva.
La Legislatura porteña aprobó esta semana el Presupuesto 2026 para la Ciudad de Buenos Aires, cuyos ejes estarán en seguridad, educación, salud, movilidad -con la construcción de la famosa Línea Fa de subte- y obra pública.
El monto total será de $17 billones 347 mil millones. El proyecto recibió 38 votos a favor, 21 negativos y ninguna abstención.
“Logramos un presupuesto que tiene la capacidad de encontrar un equilibrio entre orden y seguridad, que respeta el equilibrio fiscal y baja la presión impositiva. Esto demuestra el valor de encontrar acuerdos con otros sectores políticos. Queremos agradecerles a nuestros legisladores y a los distintos bloques que lo acompañaron”, sostuvo el Jefe de Gobierno Jorge Macri.
La planificación estuvo centrada en cinco puntos estratégicos que definen las decisiones de gobierno: “Metro Cuadrado”, basado en el orden público, la seguridad y la limpieza; “Movilidad”, centrado en el transporte; “Cuidado”, en la salud, la educación, el desarrollo humano y la discapacidad; “Ciudad Atractiva”, en la cultura, el deporte y el turismo como motores de identidad, comunidad y trabajo; y “Reforma del Estado”, enfocado en la simplificación y la agilización de trámites.
Seguridad, Educación, Salud y Promoción Social, entre otros, comprenden la mayor parte de la partida, con un 61,7% del presupuesto.
En ese aspecto, Educación tendrá el 20%, Salud el 16,5%, Seguridad en 15%, y Promoción Social el 9,3%.
Obra pública tendrá un 20%, por encima del promedio de los últimos años que fue del 16%. Y dentro de este ámbito, transporte cuadriplicará su inversión con respecto al 2023, con un 5,9% del total.
El foco estará en la Línea F de subte, que conectará Barracas con Plaza Italia a través de ocho barrios de cinco comunas. El proyecto contempla 285.164 millones de pesos para las primeras obras, que durarán cinco años, por un estimado de 1.500 millones de dólares.
Además continuará con el Plan de Movilidad Urbana con propuestas como la renovación total de los vagones de la Línea B y de algunos vagones de las líneas A y C, al modernización de la D, la etapa 1 del Trambus, las obras de ampliación de la Autopista Dellepiane, los pasos bajo nivel en las calles García Lorca, Irigoyen y Marcos Sastre, el Puente Anillo Pampa y el Puente de la Innovación.
Y en cuanto a infraestructura, incluirá proyectos como el Plan SIGMA para el mantenimiento de edificios escolares, la implementación de la Historia Clínica Electrónica y la compra de equipamiento médico de alta complejidad, la renovación total del Autódromo Oscar y Juan Gálvez y la construcción del centro penitenciario de Marcos Paz.
En materia de sistema tributario, el Impuesto Inmobiliario se actualizará sólo por la inflación, al igual que la tasa del ABL para los inmuebles con una valuación fiscal igual o inferior a $32 millones (1.044.667 partidas, 63% del padrón). Para los que sean superiores se modificará por inflación más 1% mensual (618.133 partidas, el 37% del total).
Continuará la exención de ABL para jubilados, pensionados y personas con discapacidad. Los requisitos para acceder al beneficio serán: que la propiedad tenga una Valuación Fiscal Homogénea igual o menor a $48,5 millones, que sea vivienda única y permanente y percibir un haber igual o menor a cuatro (4) veces la jubilación mínima. Para las personas con discapacidad, los requisitos serán sólo los dos primeros.
El esquema de patentes será el mismo del 2025: será determinado por la valuación de cada vehículo en el mercado automotor.
Sobre Ingresos Brutos habrá una exención total y reducción gradual para los trabajadores no profesionales: 100% de exención para las primeras tres categorías A, B y C y 75% para las cinco siguientes. Entre estos servicios figuran plomería, electricidad y gas, peluquería, centros de estética, administración de consorcios, fotografía y limpieza, entre otros.
Asimismo, con el fin de incentivar el acceso a la vivienda, en el 2026 continuará la exención del 100% del impuesto a los sellos para las operaciones de compraventa de viviendas únicas, familiares y de ocupación permanente cuyo valor sea inferior a $226.100.000.
Y se elimina para los créditos hipotecarios para vivienda única, pasando de 1% a 0%.
