terminal ómnibus liniers

Allí operan empresas de micros de media y larga distancia pero sólo tiene permisos para transporte público urbano automotor y pre aéreo. Su dueño es el mismo que el del hotel que se derrumbó en Villa Gesell.

Documentos oficiales de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) de la Ciudad de Buenos Aires expusieron que la Terminal de Ómnibus Parada Liniers, ubicada sobre la Avenida General Paz 10868 (Comuna 9), no está habilitada para recepcionar colectivos de media y larga distancia.

Sin embargo, allí operan a diario unas 250 empresas de micros que recorren provincias argentinas y países limítrofes, a pesar de que en la AGC figura como una estación de ómnibus de transporte público urbano automotor y pre aéreo.

El dueño del establecimiento es un grupo empresario cuya cabeza es Antonio Juan Manuel Arcos Cortes, quien estuvo en el centro de la polémica en las últimas semanas porque también es propietario del Hotel Dubrovnik de Villa Gesell, que se derrumbó el pasado mes de octubre y causó la muerte de ocho personas.

Tres días después del hecho, el “directorio” del inmueble lanzó un comunicado membretado con la firma Parada Liniers, Terminal de Ómnibus.

“En el marco del profundo dolor cumplimos con nuestro deber, nos presentamos ante la justicia y nos pusimos a derecho. Hemos entregado toda la documentación correspondiente a los permisos y todos los soportes electrónicos solicitados”, expresaron, y concluyeron: “Responderemos solo ante la justicia”.

Por su parte, desde la municipalidad de Villa Gesell detallaron que de las dos obras que se estaban realizando en la estructura del hotel, sólo una estaba en trámite de habilitación (la parte que no colapsó).

Arcos Cortes, quien también posee estacionamientos de autos y otros comercios polirrubro, tiene prohibido la salida del país. Su domicilio y las oficinas de Parada Liniers fueron allanados en el marco de esta causa. Estos procedimientos fueron los que alertaron a los funcionarios.

Tanto la AGC como la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) podrían fiscalizar y hasta clausurar el lugar, localizado en la frontera entre la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires -uno de los mayores centros de circulación de pasajeros de la CABA-, pero por el momento sigue en funcionamiento.

En realidad, el de Liniers es un parador y no una terminal. Funciona desde hace más de 30 años y al principio solo era un punto de venta de pasajes. Con el tiempo fue sumando el servicio de transporte, encomienda y paquetería. Hoy posee 12 dársenas para el estacionamiento de colectivos, ascenso y descenso de pasajeros y boleterías de las principales empresas de transporte.

Ya en el 2010, la Dirección General de Control del Gobierno de la Ciudad le había labrado un acta por desarrollar “actividades de estación intermedia sin permiso”, y otra por “no exhibir documentación reglamentaria (plano de habilitación) ni inscripción a la Ley 1356 de contaminación atmosférica”. Ninguna de las dos actas fue resuelta.