Será hoy por la tarde. El objetivo es exigir que se cumpla la frecuencia y ordenar la demanda colectiva.
Luego de conseguir la restitución del trayecto completo de la Línea 7 hasta Parque Avellaneda, los vecinos vuelven a reunirse para organizar nuevos reclamos. La recuperación del servicio fue dispuesta por el Gobierno porteño por un período de prueba de 180 días, por lo que ahora buscan que sea de manera definitiva y que se garantice la periodicidad para responder a la demanda del barrio.
La convocatoria es para este viernes 30 de octubre, a las 18, en la Asociación Vecinal Florentino Ameghino, ubicada sobre La Facultad 1772, Comuna 9.
“Conseguimos que vuelva el recorrido histórico, ahora vamos por la permanencia y mejores condiciones. Sumate a organizarnos para reclamar que se cumplan las frecuencias y ordenar la demanda colectiva”, expresaron en la invitación.
Todo comenzó cuando se conoció la Resolución N.º 134/SECT/26, a través de la cual la Secretaría de Transporte de la Ciudad de Buenos Aires oficializó una serie de modificaciones operativas para la Línea 7.
El cambio implicaba la supresión del tramo final de su Recorrido A -por la relocalización del punto de regulación del ramal- y había sido solicitado por la empresa prestadora, NUDO S.A., en el mes de mayo de 2026, argumentando baja demanda en ese sector.
Con esa variación, las unidades que venían desde Retiro, se desviaban por Laguna, José Bonifacio, Lacarra, José Enrique Rodó y Avenida Olivera, finalizando en la intersección con Avenida Directorio.
Y hacia el otro lado, los colectivos pasaban a iniciar el itinerario en Olivera y Directorio -y ya no en Medina y Eva Perón, para luego continuar por Directorio, Lacarra, General Eugenio Garzón y Martínez Castro antes de reincorporarse a la avenida Eva Perón y retomar el rumbo al centro.
Sin embargo, apenas se conoció la noticia, vecinos, comuneros y diputados de la Ciudad comenzaron a organizarse para pedir la restitución, afirmando que afectaba directamente la conectividad del barrio, el acceso a escuelas, centros de salud y otros servicios, y obligaba a realizar mayores desplazamientos.
Incluso, en la Legislatura porteña se presentaron dos proyectos: Uno buscaba que el Gobierno brindara información sobre los fundamentos técnicos y administrativos de la decisión, mientras que el otro expresaba la preocupación por las consecuencias que el recorte podría generar para los habitantes de Parque Avellaneda.
Finalmente y gracias a la insistencia de los vecinos, el GCBA revirtió la medida y el 7 de agosto pasado dispuso una “autorización experimental”, que quiere decir que volverá el recorrido original bajo un esquema de prueba por 180 días (a cumplirse en febrero 2027).
Pasado ese tiempo, evaluará de forma directa la cantidad real de pasajeros que utilizan la cabecera en el barrio para definir si mantendrá o no.
Si los índices de boletos cortados y circulación demuestran la función social y la necesidad del transporte en esa zona, el regreso de la Línea 7 a Parque Avellaneda quedará asentado de forma permanente. De lo contrario, podría volver a ser objeto de recortes.
La medida también contempló el aumento de la frecuencia en los horarios de mayor demanda asociados al ingreso y egreso escolar, lo que según sostienen los ciudadanos, no se cumple actualmente.
