Mataderos: Asesinaron a un policía retirado a puñaladas

Previamente había discutido con otra persona, por lo que investigan si fue una pelea callejera.

Un Inspector retirado de la Policía de la Ciudad murió tras ser apuñalado el sábado pasado en el barrio porteño de Mataderos, Comuna 9. La víctima había sido atacada, con forcejeo incluído, cuando se disponía a bajar de su auto y la principal hipótesis de los investigadores es que el crimen se dio en el marco de una pelea callejera.

El policía fue identificado como Esteban Oscar Llañes, de 55 años, y tenía domicilio en la localidad de San Justo, Provincia de Buenos Aires.

Pasadas las 13 del sábado, llegaba en su vehículo, un Volkswagen Suran negro, a la calle Pilar, entre Bragado y Tapalqué,  cuando fue increpado por un desconocido por motivos que todavía se investigan.

Luego de un intercambio verbal que fue subiendo de tono, comenzó un forcejeo entre ambos. En ese contexto, el homicida sacó un cuchillo de unos 25 centímetros con el que hirió al hombre y después escapó.

Un comerciante del barrio, conocido del agente bonaerense, fue quien llamó al 911 para pedir auxilio. Momentos después, oficiales de la Comisaría Vecinal 9A arribaron al sitio y constataron que el inspector retirado yacía en la vereda con heridas cortantes de arma blanca a la altura de la clavícula izquierda y en la zona lumbar.

Estas le produjeron un gran derrame de sangre que en poco tiempo le provocó la muerte. Y a pesar de la rápida llegada del SAME, los médicos confirmaron el fallecimiento en la escena.

La policía inició los operativos en busca del agresor, montó un gazebo en la zona para practicar las pericias del caso y convocó a personal de la División Criminalística, la División Investigaciones Comunales 9 y la División Homicidios porteña.

También se solicitó la colaboración del área de videovigilancia para analizar las cámaras de la zona y se irradió una alerta general con la descripción del sospechoso para intentar dar con su paradero.

El agresor estaba vestido con una campera gris, pantalón azul con una franja tornasolada, calzado negro y dos mochilas, una colocada hacia adelante y otra en la espalda, según mostraron las cámaras de seguridad que detectaron la huida.

De acuerdo a los investigadores, no se trató de un intento de robo, ya que la víctima conservaba su billetera y más de $200 mil en efectivo en su poder.

Además de esas pertenencias, en el lugar secuestraron una pistola Bersa modelo Thunder 9mm sin cartucho en recámara y con un cargador con 16 municiones, credenciales de legítimo usuario de armas y portación, el vehículo y el cuchillo con manchas de sangre.

La causa fue caratulada como homicidio y quedó a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°53, a cargo del fiscal Matías Di Lello y la secretaría Viviana Saá. El atacante desconocido todavía está prófugo.