A través de diputados porteños, elevaron un proyecto de declaración ante el hecho ocurrido hace dos semanas en la pintura declarada de interés por el mismo Parlamento.
El jueves 9 de marzo los vecinos de Liniers se encontraron con que se había tapado la obra ubicada en uno de los laterales de la Plaza Isidora, que buscaba conmemorar las luchas del barrio. Para posicionarse en contra del hecho, integrantes de la Junta Comunal 9 elevaron una nota que luego se presentó en la Legislatura de la Ciudad.
El escrito estuvo firmado por los siete comuneros, los cuatro del oficialismo porteño (Maximiliano Mosquera Fantoni -el presidente comunal-, Ana María Claps, Pablo Hernán Poggi y Sabrina Quaglia) y los tres del Frente de Todos (Juan José Chaves, Lorena Crespo y Favio Pirone).
Mientras que el proyecto de declaración fue presentado por Laura Velasco, Javier Andrade, Matías Barroetaveña, María Bielli, Maia Daer, Claudio Ferreño, Berenice Iañez, Juan Pablo Modarelli, Victoria Montenegro, Claudio Morresi, Claudia Neira, Juan Pablo O´dezaille, Cecilia Segura Rattagan, Manuel Socías, María Tiesso y Franco Vitali.
“La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires expresa su enérgico repudio a los hechos vandálicos perpetrados al mural ubicado en Caaguazú y Larrazábal”, comienza el documento.
En sus fundamentos explica que la pintura fue realizada por diversos artistas de Argentina, aparece en documentales sobre esta técnica y fue declarada de interés por su importancia para la cultura y Derechos Humanos mediante el expediente 1028-D-2019 sancionado el 6 de junio de 2019.
Relata historias del barrio y del país: la resistencia de los obreros del Lisandro de la Torre que es icónica de la comuna, la gesta de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, las comunidades originarias encarnadas en Santiago Maldonado Maldonado, jóvenes asesinados por el gatillo fácil, la lucha feminista encarnada en la ola verde.
“Sin duda, entendemos que este blanqueamiento es parte de este momento de negacionismo y odio”, asegura el proyecto.
Por su parte, en la nota de los juntistas, estos aseguraron que quienes asumieron el blanqueo del mural “se han extralimitado en sus funciones sobre la medianera del edificio colindante, en tanto la vista del muro externo del edificio, al limitar con el espacio público, su mantenimiento y vista corresponde a dicho sitio”.
Esta expresión surge de que se cree que quien pidió que se pinte esa pared es el consorcio de la edificación con la comparten ese extremo.
Lucha y memoria
Donde hoy está la plaza, antes había un baldío. Fue recuperada por los vecinos en gestión asociada con el Gobierno de la Ciudad, muchos de los cuales hoy integran la Comisión de la Memoria, Verdad y Justicia de Liniers, Mataderos y Villa Luro, impulsora de la obra.
Lleva su nombre en conmemoración a la luchadora Camila Isidora Crego de Castello, mamá de Marcelo Castello (detenido desaparecido el 4 de febrero de 1977), integrante de Madres de Plaza de Mayo, vecina de la zona e impulsora de la agrupación.
La asamblea fue fundada en 1996 por un grupo de militantes políticos de la zona. Es la primera Comisión barrial de la Ciudad y muchos de sus integrantes fueron amigos de víctimas del Terrorismo de Estado, o de sus familiares.
Buscan recordar las historias y reivindicar la militancia de los desaparecidos a un nivel barrial, y realizan frecuentemente actividades relacionadas con la concientización en Derechos Humanos y la Memoria.
Con ese fin realizaron un libro con historias de vida, a la par que hacen los baldosones para ubicarlos en los frentes de las casas que ocuparon. Además del homenaje anual en el espacio verde de la Comuna 9.
La pared ya había sido restaurada luego de que en 2017 la entidad realizara una denuncia ante el GCBA por la instalación de un obrador en el lugar.
Como consecuencia de estos reclamos, la empresa arregló la pared y donó pintura y pinceles para su reparación, que se llevó a cabo bajo la consigna “Porque amaban la vida y lucharon por un mundo mejor. Porque hoy no están con nosotros, los recordamos asumiendo el compromiso de concretar sus sueños”.
A partir de ese momento comenzó el trabajo de recomposición, realizado por Muralistas Argentinos Contemporáneos (MAC), uno de los grupos más destacados del país. La obra pictórica se inauguró en abril de 2019.
El mural es un símbolo del barrio y la lucha de la comisión.
