Skatepark de Mataderos: un proyecto deportivo, social y cultural

Desde hace 10 años funciona en plena Comuna 9 una escuela de skate gratuita para niños y niñas. En diálogo con AVISPADOS, Ariel Abaca, uno de sus fundadores, contó cómo funcionan durante la pandemia y cuáles son sus proyectos a futuro.

La escuelita del Skatepark del barrio porteño de Mataderos (@mataderos.skatepark en Instagram) brinda, desde hace 10 años, clases gratuitas a nenes de entre 5 y 14 años. Surgió en conjunto con la obra de la pista ubicada en Avenida Directorio y Lisandro de la Torre y hoy en día cuenta con más de 40 alumnos.

Sin embargo, el contexto actual de la pandemia de coronavirus afectó también las clases, que se están realizando por la plataforma de videoconferencias Zoom, ya que a pesar de que la explanada ya está habilitada para su uso, las lecciones requieren sí o sí que los profesores tengan contacto con los niños para ayudarlos a pasar un obstáculo o sostenerlos para que no se caigan.

“Como es gratuito, la verdad que contamos con muchos chicos. El tema por Zoom es que, como a nosotros no nos pagan, no podemos dar muchas tandas por día y no pueden haber más de cinco chicos por tanda porque es muy difícil que te presten atención de manera virtual. Además ellos ya vienen cargados con actividades del colegio. Ahora debe haber 15 o 20 chicos online”, le explicó a AVISPADOS Ariel Abaca, uno de los fundadores y organizadores del espacio.

Hace unos días se reunieron con los integrantes de la Junta Comunal 9 para buscar comenzar a articular acciones conjuntas.

“Todos los chicos que hacemos esto estamos convencidos de que esta iniciativa es social, deportiva y cultural. Entonces, creemos que necesitamos la colaboración del Gobierno de la Ciudad y de la comuna. Este es un proyecto en el que nosotros venimos ocupándonos ya, y queremos ver qué ideas tienen los comuneros y el GCBA para seguir colaborando juntos. Obviamente una ayuda económica nos serviría un montón, para que nuestro trabajo sea más serio”, explicó Abaca.

Con la ayuda de algunos padres comenzaron a pensar en cómo inscribirse como asociación civil. “La relación con los padres es excelente. Ellos son fundamentales y nos ayudan a que formalicemos nuestro trabajo. No la pueden creer cuando llegan y nos quieren pagar, y nosotros les decimos que es gratis”, agregó.

Fábrica de skaters

Cuando estuvo confirmada la construcción de la pista en el barrio mataderense, muchos vecinos comenzaron a preguntarse si realmente iba a tener uso. Para darle un buen fin a la obra, un grupo de skaters se decidió a armar la escuelita para niños. Comenzaron pegando carteles por todos los colegios de la zona y las primeras clases fueron en la Plaza ”La Monito”. Para su sorpresa, contaron con una gran concurrencia desde el primer día.

Muchos años después de esas lecciones en el espacio verde de Fragata Trinidad y Ercilla, Ariel Abaca todavía se asombra del impacto que tuvo el proyecto: “Cuando empezamos no me imaginé la dimensión que iba a tener todo esto. El tiempo pasó y hay chicos que tienen 19 años y se acuerdan de que vos les enseñaste esta disciplina. Es super gratificante, se siente super lindo”, destacó.

“Hoy en día te puedo decir que es como que trabajo en una fábrica, que estoy haciendo futuros skaters, futuros deportistas. Así uno colabora a que este deporte siga creciendo”, resaltó.

Y concluyó: “Para mí, la escuelita es todo en el Skatepark. Cuando hay clases se genera un clima hermoso. Las gradas están llenas de padres tomando mate, se escuchan las risas de los nenes. Hace que el lugar sea más lindo. Hubo un tiempo en que no funcionó y el ambiente había cambiado mucho. Una de las formas de combatir el feo ambiente fue haciéndola de nuevo”.