El aniversario de la segunda fundación de Buenos Aires fue el jueves, y coincidió con el Día del Vecino Participativo.
La ciudad de Buenos Aires, capital de Argentina, celebró el jueves los 440 años, en conmemoración a su segunda y definitiva fundación encabezada por el español Juan de Garay.
La primera fundación ocurrió en 1536, cuando el colonizador español Pedro de Mendoza estableció el primer asentamiento. Lo nombró Ciudad del Espíritu Santo y Puerto de Santa María del Buen Ayre.
El 11 de junio de 1580 Juan de Garay partió de Asunción para fundar una nueva ciudad ubicada en un punto estratégico del mapa sudamericano: la confluencia de los grandes ríos mesopotámicos y la salida al Atlántico, desde donde se podría tener mayor comunicación con la metrópolis. Así nació la Ciudad de la Santísima Trinidad y el Puerto de Santa María del Buen Ayre. Con el tiempo, el nombre derivó en Buenos Aires.
Durante la segunda mitad del siglo XIX, el puerto fue el punto de llegada de la gran corriente inmigratoria promovida por el Estado argentino para poblar la nación. Españoles, italianos, sirio-libaneses, polacos y rusos le imprimieron a Buenos Aires el eclecticismo cultural que la distingue.
Se convirtió primero en la capital de una gobernación que dependía del Virreinato del Perú, luego en la del Virreinato del Río de la Plata, y aún bajo el dominio español, la ciudad sufrió varios intentos de invasiones, entre ellas las iniciativas inglesas de 1806 y 1807.
Desde 1860 es la capital del país, primero en forma provisional y luego a través de la ley que la convirtió en sede de los poderes del Estado.
A lo largo del siglo XX, sucesivas migraciones (internas, de países latinoamericanos y de Asia) terminaron de conformar a Buenos Aires como una ciudad cosmopolita en la que conviven personas de diversas culturas y religiones.
En 1994, una convención reformó la Constitución argentina y estableció un gobierno autónomo para la ciudad.
En el año 1959, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires estableció que en esta fecha también se conmemore el Día del Vecino, que fue instituido por Romeo Raffo Bontá, quien desde la Asociación Vecinal de Villa del Parque promovió el festejo de este día, evocando el aniversario de la fundación porteña definitiva.
Desde entonces es una jornada de alcance nacional. En 1990 esta efeméride cambió su nombre a “Día del Vecino Participativo”, para destacar el trabajo conjunto entre las organizaciones barriales, los vecinos y el Estado.
