Se frenó el soterramiento del tren Sarmiento al llegar a Liniers

Las obras se pararon poco después de llegar a Capital y suspendieron a más de 100 trabajadores que excavaban el túnel.

Por Ximena Gonzalez

Por falta de fondos, se paralizó la construcción del túnel y no se terminarán, por el momento, los 11 kilómetros que le faltan. La acción se ratificó con el cierre de la fábrica de dovelas (los anillos de hormigón que revisten el interior del conducto y le da solidez) y la suspensión de 20 contratos del consorcio formado por las empresas Ghella y Sacde con proveedores.

La medida se enmarca en el plan de ajuste fiscal y el recorte de gastos, ante la disparada del dólar y las restricciones presupuestarias comprometidas ante el FMI.

El soterramiento, que tiene como objetivo integrar la trama urbana y al mismo tiempo mejorar la frecuencia del servicio sin interferir con el tránsito a nivel, llegó a Liniers la semana pasada y ya superó 7 mil metros lineales de excavación que comenzó en la estación de Haedo. Se trata de un avance muy importante para una obra que se caracterizó por los anuncios nunca concretados. Sin embargo, volvió a paralizarse.

La finalización de la obra estaba prevista para 2022 y dejaría 18 kilómetros de túnel con 10,46 metros de diámetro y 11 nuevas estaciones bajo tierra, a 22 metros de profundidad (el equivalente a siete pisos). El presupuesto total es de 3.000 millones de dólares.

El Gobierno sorprendió el jueves pasado con el anuncio de la interrupción de tareas. Sin embargo, según informó Clarín, dijeron que la obra  “sigue en marcha”: se realizarán trabajos de ventilación e infraestructura en la parte del túnel ya excavada  para la posterior construcción de las nueve estaciones previstas.

La explicación es que al terminar los primeros 7 kilómetros de excavación, a mediados de febrero, la tuneladora quedará a cielo abierto para el mantenimiento, que demorará dos meses.

Pero fuentes gremiales indicaron que el desmonte de estructuras y los despidos de personal presagian un freno mucho más prolongado y que al detener la fábrica de dovelas (se echaron a 62 operarios que manejaban las maquinarias) se pone en serio riesgo la continuidad de la obra.

Además, el último miércoles fue desmontada la hormigonera del obrador de Haedo y los camiones se llevaron piedra, arena y cemento. También levantaron los containers del obrador.

Las medidas alarmaron a los trabajadores y delegados sindicales que este jueves se manifestaron frente al obrador de la Avenida Rivadavia al 16500 y realizaron asambleas para evaluar la situación.

A partir de la declaración de asamblea permanente se abrió un canal de diálogo entre el sindicato, la contratista y el Consorcio, y podrían retomar a algunos de los trabajadores. Aún están negociando y esperan la reunión con la cúpula de la UOCRA.

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