Acto homenaje a 60 años de la toma del Frigorífico Lisandro De La Torre

Se realizará el sábado a las 19 en la Plaza Sebastián Borro. Habrá música, testimonios, teatro, audiovisuales y ajedrez popular.

Por Ximena Gonzalez y Cecilia Bona

Bajo la consigna “Patria sí, colonia no”, la Comisión Permanente de Homenaje a la Lucha de los Trabajadores del Frigorífico Nacional Lisandro de la Torre invita a lo vecinos de la Comuna a recordar el hecho histórico en la plaza ubicada en Avenida Lisandro de la Torre y Tandil (Mataderos).

Se cumplen 60 años de una de las luchas más recordadas protagonizada por los trabajadores del establecimiento del barrio para impedir la entrega de ese patrimonio a la Corporación Argentina de Productores de Carne (CAP), durante el gobierno de Arturo Frondizi (1959).

“Hoy como ayer en defensa del trabajo y el patrimonio nacional ‘¡Mataderos Resiste!’, manifiesta la invitación que expresa que el lema levantado en esa época es hoy el grito de nuestro pueblo que sufre la persecución, el despido, la represión y que se resistirá a ser hambreado nuevamente después de todos los derechos adquiridos entre 2003 y 2015”, expresa la convocatoria.

El acto comenzará con música, interpretada por una vecina de Los Perales, se plantarán semillas de nomeolvides mientras que en otro sector habrá ajedrez popular.

Más tarde el grupo de teatro comunitario “Res o No Res” realizará una intervención, se proyectarán audiovisuales relacionados a la fecha y luego, dirigentes políticos y sindicales darán testimonio y homenaje.

Como cierre, se descubrirá una placa conmemorativa por los 60 años, para “recordar, con nuestra presencia a esos trabajadores, como tantos otros a lo largo de nuestra historia, que marcaron el camino y las formas de lucha por la defensa de los intereses de la Patria”, según expresaron desde la Comisión.

Un poco de historia (Archivo Avispados)

En enero de 1959 los obreros se opusieron a la privatización de su lugar de trabajo. El Gobierno reprimió con violencia las manifestaciones populares en el barrio.

En días como estos, pero hace 59 años, la historia del poder vecinal equilibraría por un rato la balanza. La dirigencia política fue puesta en jaque por la toma del frigorífico mataderense y el cese de actividades de otras fábricas de la zona.

Las fechas que se conmemoran esta semana fueron, en realidad, una consecuencia de las decisiones del por entonces presidente radical Arturo Frondizi. Alineado con las políticas estadounidenses, Frondizi instó al Congreso a que aprobara la Ley de Carnes.

A través del secretario general del Sindicato de la Carne Sebastián Borro, los trabajadores intentaron negociar con los legisladores la desestimación del proyecto.

Sin embargo, el 14 de enero de 1959, los diputados y senadores dieron el visto bueno a la norma que, entre otras cosas, ponía al frigorífico Lisandro de la Torre en manos de la Corporación Argentina de Productores.

Sin ceder en sus deseos privatizadores, Frondizi intentó negociar la paz con los obreros  porque lo esperaban en los Estados Unidos y no quería causar una mala impresión. La consigna “Patria sí, colonia no”, se hacía oír desde Mataderos.

La noche del 15 de enero los obreros tomaron el Lisandro de la Torre en señal de repudio. Al día siguiente, las calles se llenaron de vecinos, negocios de venta al público bajaron sus persianas y empleados de fábricas cercanas dejaron sus actividades para acompañar la revuelta. Hasta las vacas fueron arriadas al portón del frigorífico para hacer las veces de muro de contención.

La represión llegó el 17 de enero a la madrugada en forma de tanque. La Policía pidió abrir el portón, pero la orden no fue cumplida. Entonces el Sherman ingresó por la fuerza: la respuesta obrera fue cantar el Himno.

Después sólo hubo tiempo para defenderse. Mientras sobraban los tiros y la violencia, en la sede de las 62 Organizaciones se anunció la huelga general. A las 8 de la mañana, los uniformados tomaron el control del edificio de Mataderos. Entre heridos y detenidos la cuenta daba más de 100.

Nada pudo hacerse para frenar lo votado. En febrero, ya había más de 5 mil obreros del Lisandro de la Torre despedidos. Borro fue detenido tras pasar unos días prófugo.

Sin embargo, el sabor amargo se matiza, en Mataderos, con el gusto de la lucha. La resistencia obrera de por entonces es, hasta hoy, un símbolo de identidad barrial, un antecedente de peso sobre el que edificar las conquistas obreras que siguieron.

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