Se identifican como trabajadores del Gobierno porteño, cobran por reparar la vereda y en cambio la destruyen. “Los vecinos accedieron por la urgencia”, planteó la comunera Aixa Rocha. 

El “cuento del tío” se instaló desde hace algunos meses en los barrios de la Comuna 9. Aprovechando el movimiento que generan las obras de reparación de veredas o construcción de rampas, falsos operarios engañan a los frentistas con promesas que jamás cumplirán.

En ciertas ocasiones los estafadores –que circulan con remeras o pecheras identificatorias de la Ciudad- lograron su cometido y se llevaron una suma de dinero a cambio de simular un arreglo que dejaron incompleto.

“Estoy haciendo el seguimiento de dos casos que son los que me llegaron. Después hay trascendidos de vecinos a los que han llegado a pedirles plata, pero dijeron que no”, explicó la juntista comunal del Frente para la Victoria Aixa Rocha.

Una de las situaciones que relató Rocha sucedió en el pasaje Alpatacal, en Liniers. Una pareja de jubilados creyó el discurso de la falsa cuadrilla y desde diciembre conviven con escombros en la puerta de su casa, ya sufrieron dos caídas y cuando llueve se les arma una pileta.

Por otro lado, a una vecina de Parque Avellaneda los obreros estafadores le rompieron las baldosas y hasta el caño pluvial. “Ninguno hizo la denuncia policial”, lamentó la comunera.

AVISPADOS pudo comprobar que los máximos representantes de la Comuna están al tanto de la situación, aunque aún no trascendieron soluciones para los damnificados.

“Es un tema que ha sido tapado, las autoridades no salieron a difundir y a anunciar cuáles son las medidas que se deben tomar si alguien se presenta en su casa con las características que se vienen dando. La respuesta que yo recibí fue que el Gobierno no se va a hacer cargo de los reclamos si no le corresponde”, agregó Rocha.

¿En qué casos deberían actuar? Según la normativa vigente, la reparación de la vereda le corresponde al frentista (persona que vive frente a ese segmento de baldosas) excepto que las raíces de un árbol hayan provocado daños estructurales.

En el caso de Alpatacal sí había un reclamo en curso por un árbol rompiendo la vereda y en el hecho del pluvial averiado se está verificando.

“Lo que yo haría si tuviera la posibilidad de definir sería hacerme cargo de estos casos, porque la responsabilidad solidaria del Gobierno en este caso existe, es la demora en el arreglo”, indicó Rocha.

La comunera sugirió pedirle al supuesto trabajador la credencial que otorga la Ciudad a todos sus empleados o, si ya se produjo la estafa, denunciarla en la Defensoría del Pueblo o Defensoría general, “organismos que pueden intimar al Gobierno de la Ciudad”.

Además, ofreció sus datos de contacto para ponerse al tanto de otras situaciones similares: aixarocha@gmail.com o su cuenta de Facebook.