Una ley que se discutirá próximamente en la Legislatura porteña eximirá a los inquilinos de pagar las exorbitantes comisiones exigidas en los contratos de alquiler.
El proyecto pone un techo del 4,15 por ciento de comisión sobre el valor total del contrato en cuestión, que deberá ser pagado por el dueño de la vivienda.
Hasta ahora, la normativa vigente prohibía a los corredores inmobiliarios exigir a los inquilinos “el monto de los honorarios mensuales”. Con la nueva redacción, la ley dirá que el locador deberá hacerse cargo de la comisión.
Además, en los contratos de inmuebles destinados a vivienda quedará prohibido requerir a los inquilinos mediante cualquier forma de pago “comisiones inmobiliarias y/u honorarios por la intermediación o corretaje”.
Por otro lado, el proyecto también deja sin efecto la posibilidad de cobrarle al inquilino los llamados “gastos de gestoría de informes”, trámites que suelen hacerse antes de firmar el contrato.
Una vez sancionada la nueva norma, los corredores inmobiliarios deberán publicitar los cambios con carteles visibles en sus locales.
El texto, presentado por la presidenta de la Comisión de Vivienda Lía Rueda (PRO) es en realidad fruto de la lucha de Inquilinos Agrupados, una organización que trabaja por los derechos de los no propietarios.
“No hay ninguna razón ni argumento para pensar que el inquilino es un cliente de la inmobiliaria y que, como tal, deba pagar una comisión para firmar un contrato de alquiler”, expresó a la prensa el referente de Inquilinos Agrupados al conocerse la noticia.
En los argumentos del proyecto, Rueda sostuvo que la suma de conceptos que suelen exigírsele al que ingresa a una vivienda “genera una barrera de acceso, en algunos casos infranqueable, para parte de los vecinos de la Ciudad”.
“Este proyecto busca darle la posibilidad justamente a ellos, de poder dar el salto hacia una mejor calidad de vida, con mayor previsibilidad, y por sobre todas las cosas con reglas claras en relación a la vivienda que habitan”, observó la diputada.