Por Laura Marrone, Legisladora de la Ciudad por Izquierd Socialista en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT)

Este año el gobierno de la Ciudad implementó una típica acción de marketing al estilo PRO: mientras las escuelas reclamaban arreglos estructurales de mantenimiento, comenzó a pintar los frentes de las escuelas públicas con colores fuertes según el nivel educativo, intentando esconder la basura bajo la alfombra.

Las escuelas públicas de la ciudad de Buenos Aires están atravesando una pésima situación edilicia. Sin embargo, durante el receso escolar no se realizaron obras. El gobierno de Larreta decidió en cambio, comenzar unas pocas durante el ciclo lectivo, poniendo en riesgo a la comunidad educativa e interrumpiendo el desarrollo de las clases. Desde el 8 de mayo la Escuela de Bellas Artes  “Rogelio Yrurtia” se encuentra con problemas eléctricos. Luego de estar una semana sin luz, motivo por el que se suspendieron las clases, se iniciaron las obras para el recambio de la instalación eléctrica. La comunidad educativa de la Escuela Yrurtia denuncia que la calefacción no funciona desde hace dos años y que el Gobierno de la Ciudad contrató a la empresa Spinelli, la cual comenzó la obra pero la dejó a medio hacer. Además, hacen referencia a la sobrepoblación en las aulas, en las que llegan a dictarse tres clases al mismo tiempo. El gobierno de PRO ofreció un nuevo edificio en 2014 pero frenó las obras del mismo. La comunidad exige que se solucione el problema eléctrico y que se continúen las obras del nuevo edificio.  Esta situación se repite en muchos colegios de la CABA, como  la escuela de danzas N° 2 “J.Donn” y La Escuela de Teatro Niní Marshall.

Otro de los colegios que se encuentra con problemas de infraestructura es la Escuela de Educación Media N° 4 “ Homero Manzi”, en el barrio de Pompeya, en la que Gastón Carrasco, de 17 años cayó del andamio desde un cuarto piso cuando trabajaba en las obras que allí se están realizando. Gastón es parte de una larga lista de obreros precarizados en obras de infraestructura escolar que tienen accidentes de trabajo, y que en, algunos casos terminan con la muerte. En los últimos años fallecieron 4 obreros en obras en edificios escolares. En su mayoría se trata de trabajadores precarizados y sin protección laboral, contratados por empresas que pagan salarios miserables.

Estamos frente a edificios que se inundan como la Escuela N° 4 “Pte. Dr. Arturo Umberto Illia, la N° 8 “Carlos Della Penna” y la N° 15 “República Argentina”, aulas con sobrepoblación, edificios que se caen a pedazos, filtraciones en los techos y problemas eléctricos. El gobierno de Larreta y Acuña, no sólo no realizan las obras para solucionar los problemas edilicios a tiempo sino que tampoco construyen nuevas escuelas para que el problema de la falta de vacantes sea resuelto. El PRO les niega a las familias el derecho a enviar a sus hijos a escuelas públicas y  las obliga a acudir a la educación privada o a quedarse fuera del sistema escolar. No construyen escuelas públicas pero aumentan la oferta de vacantes en las escuelas privadas, destinando este año  $4.992.890.183 a subsidiar la educación privada.

Desde el FIT hemos presentado en la Legislatura porteña un proyecto de Ley por el que pedimos que se declare la emergencia en infraestructura de las escuelas públicas de CABA, que se creen comisiones distritales de relevamiento y control de las obras de infraestructura educativa, integradas por docentes, padres, directivos, centros de estudiantes y sindicatos docentes, para que controlen las licitaciones y presupuestos de las obras. Es necesario terminar con la tercerización del mantenimiento de las escuelas y restablecerlo como servicio a cargo de la Dirección de infraestructura escolar, tal como era hasta los 90, para poner fin a la estafa de las empresas privatizadas de la construcción y a la precarización laboral que atraviesan los obreros de la construcción.

Los problemas edilicios en las escuelas de CABA son parte de una política del gobierno del PRO de ataque a la educación pública. Durante los nueve años de Gobierno en la Ciudad han favorecido a la educación privada, otorgando cuantiosos subsidios, en desmedro de las escuelas públicas. El PRO ha emprendido una campaña contra la escuela pública y los docentes, culpándolos de la pérdida de días de clases en la Ciudad por los paros, argumentando que ése es el motivo del aumento de la matrícula en las escuelas privadas. Nada dicen de los días que se pierden por cortes de luz, agua, gas, por inundaciones y por derrumbes. Esto no es casual, sino parte de un modelo educativo privatizador que busca vaciar a la escuela pública, mediante el ahogo presupuestario, edificios que se caen a pedazos, la falta de construcción de escuelas, niños que se quedan sin vacantes y docentes que cobran salarios de miseria. La política del PRO es la de crear escuelas para ricos y para pobres, generando mayores brechas de desigualdad social. El propio Mauricio Macri dijo que quienes no pueden acceder a la educación privada “caen en la escuela pública”. El 47% de nuestros niños y adolescentes hoy son pobres y van a la escuela pública. El Estado, es responsable de esta realidad. Por eso, venimos luchando codo a cado con los docentes, la comunidad educativa y los estudiantes para defender la escuela pública que ha sido un baluarte de la sociedad de nuestro país. Creemos que es necesario la renacionalización del sistema educativo para garantizar una educación, pública, gratuita, estatal, científica y de excelencia.

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