El edificio del colegio público Isauro Arancibia, en San Telmo, será destruido parcialmente por las obras del Metrbús del Bajo. Estaba en remodelación desde 2015.

Por una desinteligencia entre la secretaría de Transporte y el Ministerio de Educación, hubo dos órdenes para el edificio que hoy ocupa la escuela Isauro Arancibia en Paseo Colón 1350: demolerlo y remodelarlo.

Hasta el momento, Educación lleva gastados 14 millones de pesos para poner a punto el espacio en el que estudian unos 300 chicos, mayormente en situación de calle.

Luego de la audiencia pública celebrada la semana pasada, la Ciudad está más cerca de la habilitación para avanzar con la instalación del Metrobús del Bajo, que unirá Retiro con La Boca por las avenidas Leandro N. Alem, Paseo Colón y Almirante Brown.

Su concreción implica la demolición de diversos inmuebles (entre los que se encuentra el Isauro Arancibia) que hoy se alzan sobre Paseo Colón, fragmento del futuro carril exclusivo de colectivos.

El edificio Marconetti, la escuela taller del Casco Histórico, una sede del Indec y un predio deportivo del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) son algunos de los afectados.

“No me explican cómo van a demoler un edificio en el que invirtieron 14 millones. Me molesta hasta como ciudadana de Buenos Aires. Han invertido dinero que es de toda la gente”, reaccionó con indignación la directora del colegio Susana Reyes.

En diálogo con Avispados, Reyes informó que les prometieron un nuevo edificio donde hoy funciona la Escuela Taller del Casco Histórico, cuya comunidad educativa sería relocalizada.

El compromiso lo asumió el propio secretario de Transporte Juan José Méndez en la audiencia pública del viernes 7 y va en línea con lo expresado por funcionarios que recorrieron la escuela la semana pasada.

Otra de las promesas que hizo la Ciudad fue la de terminar la obra empezada con los 14 millones de pesos, para dejar el edificio a punto mientras no sea demolido. Según Reyes, hicieron el hueco, pero no pusieron ascensor y tampoco está la rampa de ingreso.

En 2011, la Legislatura de la Ciudad había autorizado la utilización de los fondos por la venta de las torres Catalinas en remodelación y construcción de escuelas. El monto destinado al colegio de Paseo Colón terminó de ser ejecutado este año.

La demolición implicará tirar abajo parte de lo nuevo, aunque eso podría ocurrir dentro de dos años. El fragmento que quedaría en pie sería gestionado por el Isauro Arancibia como espacio recreativo para chicos del barrio.

“Queremos quedarnos ahí, pero si insisten, queremos estar todos juntos, que se mude por completo. Dicen que nos van a hacer la escuela soñada, pero la soñada es la que ya tenemos”, lamentó Reyes.

La primera parte de la instalación del Metrobús del Bajo estaría lista para marzo del año que viene. Una vez terminado, beneficiaría a 300 mil pasajeros que abordan unas 30 líneas de colectivo. El Gobierno calcula reducir los tiempos de viaje en un 30 por ciento.