Al menos 11 personas (entre las que hay niños) fueron heridas el viernes por gendarmes que ingresaron a un espacio de la villa 1-11-14, en el Bajo Flores, donde ensayaba una murga.

La información la confirmó ayer la Procuraduría contra la Violencia Institucional (Procuvin) que lleva adelante la investigación por tratarse de un hecho que involucra a las fuerzas de seguridad del Estado.

Según tres testimonios escuchados ayer por el fiscal Miguel Palazzani, “un grupo de personas se encontraba ensayando en una murga barrial cuando la Gendarmería irrumpió con violencia en la zona”.

Los testigos, dos de los cuales habrían sufrido heridas, contaron que los efectivos avanzaron sobre los vecinos y dispararon “en una zona donde había niños y adolescentes”. Hubo balazos de goma y un chico recibió el impacto de una bala de plomo.

Hasta el momento, no hay elementos que indiquen que las personas agredidas tuvieran armas, tal como relevó la Procuvin en la ronda de declaraciones. Sin embargo, desde el Gobierno aseguran que hubo dos gendarmes heridos y la propia ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich fue a visitarlos el domingo al Hospital Churruca.

Para Palazzini, aún no hay pruebas que confirmen “que los gendarmes hayan sido heridos en el contexto de la represión denunciada ante el Ministerio Público Fiscal”.

Mientras avanza la investigación, los vecinos se convocaron ayer en el cruce de las avenidas Riestra y Cruz para repudiar el hecho. Según denunció en sus redes sociales el colectivo de comunicadores La Garganta Poderosa, un auto de Gendarmería sin patente intentó “atravesar” la barrera de manifestantes.

 

Los que estaban el viernes pasado en la sede del programa de la Agencia Territorial de Acceso a la Justicia (ATAJO) del Bajo Flores no llegan ni a terminar de avisarles a los gendarmes que no disparen, que hay criaturas, cuando comienzan a escucharse los tiros.

La escena (que fue filmada y subida a YouTube) permite conocer lo que pasó el 29 de enero a las 21.20 en el barrio Illia de la villa 1-11-14 cuando la murga “Los auténticos reyes del ritmo” ensayaba.

Los efectivos de Gendarmería (que habrían estado realizando un operativo de acarreo de supuestos autos robados) desoyeron los avisos de las personas presentes y procedieron a abrirse paso, sin importar que gran parte de los vecinos que estaban allí eran niños que participaban del ensayo.

“Nuestro delito es tener una murga que intenta sacar a los pibes de la calle, para que sean felices, para que se puedan divertir”, reflexionó en el Facebook de La Garganta Poderosa Gustavo “Marola” González, el director de la murga, quien fue brutalmente reprimido.

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