Se manifestaron en las puertas del nosocomio denunciando la falta de insumos y protocolos adecuados para enfrentar la pandemia de coronavirus.
Convocados por la Asociación de Médicos Municipales (AMM) Filial Santojanni, el martes pasado en las puestas de hospital del barrio de Liniers, ubicado en Pilar 950 (Comuna 9), los profesionales de la salud protestaron ante la falta de respuestas por parte de las autoridades en cuanto a las denuncias sobre la escasez de insumos de bioseguridad necesarios para la atención de casos sospechosos de COVID 19, y la ausencia de protocolos para que funcione el Comité de Crisis de manera adecuada.
Bajo la consigna “No somos héroes, no somos esclavos”, los trabajadores piden que se resguarde al personal sanitario del hospital, ante la falta de elementos mínimos necesarios para la normal atención de los pacientes.
Según le explicó a AVISPADOS Horacio Abregú, uno de los profesionales de centro de salud, el Comité de Crisis se organizó a mitad de marzo y está integrado por diferentes jefes de distintos servicios, designados por el director del hospital.
Sin embargo, “nunca funcionó adecuadamente y ahora se hace más notorio”, expresó, y agregó: “Son como el timón del barco, que te dice hacia dónde y cómo vamos”.
En una nota enviada al Director del Hospital, el Dr. Federico Charabora, los miembros de la Comisión Directiva de la AMM Filial Santojanni solicitaron que, “dados los continuos cambios que han sufrido los planes ya consensuados, le exigimos que en el plazo de 48 horas nos informe cuáles serán las condiciones de trabajo para dichas áreas”.
En particular, la información que requieren es sobre los siguientes puntos vinculados a las condiciones y medio ambiente de trabajo: cuáles serán las áreas de internación para pacientes COVID, cómo estarán conformados los equipos de profesionales que serán asignados a las áreas amarillas y los asignados a las áreas rojas y el rol de cada profesional según su especialidad.
También piden conocer la cantidad máxima de horas continuas y totales de exposición a patógenos en cada área, la delimitación de las áreas limpias y sucias, la reubicación de los despachos de jefaturas, salas de residentes, salas de reuniones, vestuarios, duchas y distintas dependencias del 2° piso del ala Patrón; y que se defina la adecuación de stock de insumos en cada área.
“En la coyuntura actual no se puede elaborar ningún plan de atención que no contemple la situación y protección de los profesionales que van a exponer su salud, su vida y la de sus familias. Se suma a esto la incertidumbre generada por los continuos cambios y la ausencia de directivas claras y factibles de cumplimiento. Esta Filial permanecerá en Estado de Alerta a la espera de que la dirección de este Hospital asuma las responsabilidades en el cuidado de los profesionales a su cargo. De no obtener respuesta adoptaremos las medidas gremiales que consideremos pertinentes”, concluye el escrito.
En cuanto a la denuncia por falta de insumos, Abregú enfatizó: “Van apareciendo de a poco y son de mala calidad. La gran mayoría de los médicos compró los elementos de seguridad con plata de su bolsillo o son donaciones. Las máscaras faciales no existen, a pesar de que el protocolo dice que tienen que estar”.
Según la normativa del Gobierno porteño, todo el personal de Salud debe contar con barbijo y máscara facial, y para los profesionales en contacto directo con pacientes positivos se le suma el barbijo N95, el anteojo protector, cofia, botas, guantes y camisolín. Pero desde la AMM Filial Santojanni informaron que ya realizaron numerosos reclamos a las Dirección del Hospital y nunca obtuvieron una respuesta.
“Lamentamos que no haya merecido respuesta una consulta referente a nuestro derecho a la salud laboral. A pesar de que la autoridad no contestó nos enteramos que la Red de Farmacia de los Hospitales de la Ciudad determinó que los camisolines son de mala calidad, no cumpliendo con las especificaciones técnicas requeridas para ser utilizados como equipos de protección personal”, destacaron.
Por su parte, Abregú agregó: “Con todos los reclamos que llegan, los directivos tendrían que escuchar, tomar decisiones y ser los interlocutores con el Ministerio de Salud, o evaluar si los reclamos son viables o no. Algunos colegas quieren hacer un amparo, otros son funcionales a la actual conducción gremial, que hasta la fecha lo único que hizo fue negociar con el Ejecutivo, así que veremos cómo seguimos.Todos saben lo que sucede, y esto se replica en otros hospitales, eso es lo terrible”.
