Será acusado de estafa, administración fraudulenta, asociación ilícita y de quedarse ilegalmente con parte de las instalaciones.
La presidenta del Club Deportivo Español María Sol Méndez llevará a la justicia a Ricardo Caruso Lombardi por la supuesta usurpación de dos canchas de césped sintético -de las que tiene concesión y permiso de explotación hasta 2036-, tras una auditoría que reveló anomalías.
El movimiento se habría visto facilitado por un tercero, el ex director técnico y manager Uriel Videtta, y la empresa Zoe Capital, de Leonardo Cositorto, patrocinador principal de la institución en 2022.
“Iniciamos una auditoría legal y contable porque las gestiones anteriores no se caracterizaban por la transparencia: no había libros contables, de socios ni documentación indispensable para el funcionamiento normal de una asociación civil. Por esta razón impulsamos una auditoría legal y contable que está en curso. Encontramos y analizamos un contrato perjudicial y lesivo para los intereses del Español. La concesión de las canchas se hizo de forma totalmente irregular”, expresó Méndez según Noticias Argentinas.
El informe realizado arrojó que el traspaso -firmado por el anterior dirigente Diego Elías- no pasó por la Comisión Directiva ni por la Asamblea y estipulaba que la institución cobraba $1.000.000 anuales por una hora de uso al día, cuyo pago se había adelantado hasta el 2028.
El acuerdo también restringía el uso de las canchas para las divisiones inferiores a una sola vez por semana.
A eso se le suma que parte del espacio se subconcesionó para construir un buffet sin permiso de obra, violando normas del Gobierno de la Ciudad y la legislación nacional. El local operó sin estar habilitado hasta que fue definitivamente clausurado por la Agencia Gubernamental de Control, luego de varias infracciones.
Los dirigentes denunciaron, además, que cuando decidieron dar de baja el contrato, Caruso Lombardi los amenazó con “matarlos” mediáticamente en canales de televisión y streaming si no cambiaban de opinión, lo que configuraría el delito de extorsión.
“Él era el manager deportivo del fútbol profesional en la época en que se firmó el contrato. Evidentemente, por la forma en que se manejó en los días posteriores a la decisión que tomamos, es parte interesada en este asunto. Tengamos en cuenta que la época en la que él estaba en Español como manager deportivo, en el club estaba metido Cositorto. Las fotos en las que él está con Cositorto y el presidente anterior son públicas, están por todos lados, salieron hasta en Netflix”, sostuvo la presidenta de CDE.
La cesión se agrava debido a que el contrato se suscribió cuando Deportivo Español todavía no contaba con la autorización de uso de tierras por parte de la Ciudad de Buenos Aires, que recién se obtuvo en diciembre de 2025.
El vínculo con Generación Zoe
La última información al respecto de la relación con la firma acusada de estafa piramidal se conoció a fines de 2022, cuando la Inspección General de Justicia (IGJ) hizo lugar a la denuncia de un grupo de socios y dictaminó que se llame a elecciones.
Según la Resolución 1102/2022, la investigación comenzó con motivo de una “posible vinculación con Zoe Capital, sociedad investigada por la justicia por el manejo irregular en el mercado de criptomonedas”.
Cuando se le requirió información, desde la institución deportiva explicaron que se trataba de un contrato de esponsorización en camisetas y carteles del estadio. Respecto al pago de los sueldos, señalaron que se hacía en pesos y que, paralelamente, Cositorto había pactado con los jugadores el pago de premios por fuera de sus contratos, para lo cual les abrió billeteras virtuales.
Sin embargo, el contrato suscripto entre Diego Elías y Leonardo Cositorto implicaba “la coadministración tanto administrativa como deportiva en lo que respecto al fútbol el plantel de primera división y desde la cuarta a la novena división federadas a la Asociación del Fútbol Argentino”, según un archivo adjuntado en una denuncia hecha por socios.
Además, disponía que, de superar la venta de 20 mil entradas, ambas partes recibirán el 50% de la recaudación y se dejaba pactado la cesión de un ala de la platea oficial, una oficina y dos vestuarios para uso exclusivo.
En los argumentos del fallo, la IGJ manifestó que el contrato con Cositorto evidencia un “exceso absoluto” en las atribuciones a su cargo y una desproporción en los términos contractuales, “toda vez que, sin que exista decisión alguna de la Comisión Directiva y mucho menos de la Asamblea de Socios, realizó una cesión parcial de la administración de la entidad, poniendola en una situación aparentemente desventajosa respecto de la llamada co-administradora, que excede en mucho el concepto de la alegada sponsorizaicón publicitaria”.
Precisamente, Generación Zoe llegó al club junto con el ex arquero Pablo Migliore y el -en ese entonces- mánager Ricardo Caruso Lombardi, a quien se lo pudo ver en videos con el CEO y en entrevistas con remeras de la compañía, aunque en diálogo con Clarín aseguró que la empresa ya formaba parte de la estructura de Español cuando él llegó, y se adaptó a eso.
